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martes, junio 26, 2007

Una teoría acerca de la edad del mundo

El mundo; un grupo de personas de diferentes edades... eso explicaría tantas cosas!







Mi amiga Laura, saludos a ella y a Gabriel, me envió este interesante artículo y no pude resistir la tentación de subirlo... si lo leyeron lo pueden pasar por alto, sino; es imperdible!!!!

Leí una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más
joven. Me gustó esa teoría y entonces inventé un truco para descubrir la
edad de los países basándome en el "sistema perro".


Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo
había que multiplicar su edad biológica por 7. En el caso de los países hay
que dividir su edad histórica por 14 para saber su correspondencia
humana. ¿Confuso?


En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores:


Argentina nació en 1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos
por 14, Argentina tiene "humanamente" alrededor de 13 años y medio, o
sea, está en la edad del pavo.


Es rebelde, pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y está llena de
acné (¿será por eso que le dicen el granero del mundo?)


Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa
siempre en esos casos, forman pandillas.


La pandilla del Mercosur son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de
rock. Ensayan en un garaje, hacen mucho ruido y jamás han sacado un disco.


Venezuela, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para hacer
los coros. En realidad, como la mayoría de las chicas de su edad, quiere
tener sexo, en este caso con Brasil, que tiene 14 años y el miembro grande.

Argentina y sus amigos...

México también es adolescente, pero con ascendente indígena. Por eso se ríe
poco y no fuma ni un inofensivo porro, como el resto de sus amiguitos, sino
que mastica peyote, y se junta con Estados Unidos, un retrasado mental de
17, que se dedica a atacar a los chicos hambrientos de 6 añitos en otros
continentes.


En el otro extremo está la China milenaria.
Si dividimos sus 1.200 años por
14 obtenemos una señora de 85, conservadora, con olor a pipí de gato, que
se la pasa comiendo arroz porque no tiene -por ahora- para comprarse una
dentadura postiza. La China tiene un nieto de 8 años, Taiwán, que le hace la
vida imposible.


Está divorciada desde hace rato de Japón, un viejo cascarrabias, que se
juntó con Filipinas, una jovencita pendeja, que siempre está dispuesta a
cualquier aberración a cambio de dinero.


Después, están los países que acaban de cumplir la mayoría de edad y salen
a pasear en el BMW del padre. Por ejemplo, Australia y Canadá, típicos
países que crecieron al amparo de papá Inglaterra y mamá Francia, con una
educación estricta y concheta, y que ahora se hacen los locos. Australia es
una pendeja de poco más de 18 años, que hace topless y tiene sexo con
Sudáfrica; mientras que Canadá es un chico gay emancipado, que en cualquier
momento adopta al bebé Groenlandia para formar una de esas familias
alternativas que están de moda.


Francia es una separada de 36 años, más puta que las gallinas, pero muy
respetada en el ámbito profesional. Tiene un hijo de apenas 6 años: Mónaco,
que va camino de ser puto o bailarín... o ambas cosas. Es amante esporádica
de Alemania, camionero rico que está casado con Austria, que sabe que es
cornuda, pero no le importa.


Italia es viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a San Marino y al
Vaticano, dos hijos católicos idénticos a los mellizos de los
Flanders (ver Los Simpsons). Estuvo casada en segundas nupcias con Alemania (duraron poco: tuvieron a Suiza), pero ahora no quiere saber nada con los hombres.


A Italia le gustaría ser una mujer como Bélgica: abogada, independiente,
que usa pantalón y habla de política de tú a tú con los hombres (Bélgica
también fantasea a veces con saber preparar spaghettis).


España es la mujer más linda de Europa
(posiblemente Francia le haga
sombra, pero pierde espontaneidad por usar tanto perfume). Anda mucho en
tetas y va casi siempre borracha. Generalmente se deja follar por
Inglaterra y después hace la denuncia.


España tiene hijos por todas partes (casi todos de 13 años), que viven
lejos. Los quiere mucho, pero le molesta que, cuando tienen hambre, pasen
una temporada en su casa y le abran la nevera.


Otro que tiene hijos desperdigados es Inglaterra. Sale en barco por la
noche, se tira a las pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en
alguna parte del mundo. Pero no se desentiende de ella. En general las
islas viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer. Escocia e
Irlanda, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba, se
pasan la vida borrachos y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son la
vergüenza de la familia.


Suecia y Noruega
son dos lesbianas de casi 40 años, que están buenas de cuerpo, a pesar de la edad, pero no le dan bola a nadie. Cojen y trabajan, pues son licenciadas en algo. A veces hacen trío con Holanda (cuando necesitan porro); otras, le histeriquean a Finlandia, que es un tipo medio andrógino de 30 años, que vive solo en un ático sin amueblar y se la pasa hablando por el móvil con Corea. Corea (la del sur) vive pendiente de su
hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomó líquido amniótico
cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando
pistolas y ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa.


Estados Unidos,
el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque le quiere quitar sus pistolas.

Israel es un intelectual de 62 años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, Alemania, el camionero, no lo vio y se lo llevó por delante. Desde ese día Israel se puso como loco.
Ahora, en vez de leer libros, se lo pasa en la terraza tirándole piedras a
Palestina, que es una chica que está lavando la ropa en la casa de al lado.


Irán e Irak eran dos primos de 16 que robaban motos y vendían los
repuestos, hasta que un día le robaron un repuesto a la motoneta de Estados
Unidos y se les acabó el negocio. Ahora se están comiendo los mocos.


El mundo estaba bien así, hasta que un día Rusia se juntó (sin casarse) con
la Perestroika y tuvieron como docena y media de hijos. Todos raros,
algunos mongólicos, otros esquizofrénicos.


Hace una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los
habitantes serios del mundo descubrimos que hay un país que se llama
Kabardino-Balkharia. Un país con bandera
, presidente, himno, flora,
fauna...y ¡hasta gente!


A mí me da un poco de miedo que aparezcan países de corta edad, así, de
repente. Que nos enteremos de costado y que, incluso, tengamos que poner
cara de que ya sabíamos, para no quedar como ignorantes. Y yo me pregunto:
¿Por qué siguen naciendo países, si los que hay todavía no funcionan?

viernes, junio 22, 2007

Ubi dubium ibi libertas

Donde haya dudas, libertad.
La frase, latinajo, no procede de algún liberal a ultranza o de sectores vinculados al escepticismo; por el contrario.
Quizás sorprenda, pero es una expresión de la teología católica más linajuda; nada menos que San Agustín fue, o dicen que fue, su autor.

Los guardianes de la fe que desconocen lo que cuidan.

Es que, en estos tiempos de chatura intelectual (nunca tuvimos tanta investigación y más que nunca esa investigación queda fuera de cualquier discusión cotidiana) se dicen y escriben muchas cosas desde la desinformación más absoluta.
El periodismo, gracias en nombre de la familia, es uno de los responsables de esta banalización permanente y aunque no es la intención de esta columna el echar culpas sí se permite recomendar a la amable lectora y al gentil lector que desconfíen, por principio, de las tajantes afirmaciones de los periodistas, tanto más si son formadores de opinión, con extremo cuidado si conducen un programa mañanero por la radio, del todo si hablan de temas de los que nada saben.
Como de historia.
O de religión.
Aunque hay que agregar a este espectro de desinformados descuidados también a muchos que andan por ahí de voceros. En el caso de la religión curas, obispos y papas incluidos.
Uno, que alguna vez chapoteó en los resbaladizos terrenos de la teología católica, no puede menos que sonreir conmiserativamente al leer o escuchar las barbaridades que dicen, desde el punto de vista teológico, copetudos representantes de la religión.
Es que el hecho de poseer una ordenación eclesiástico no implica, de por sí, saber mucho de teología y, desde que muchos laicos se acercaron a esta disciplina, ser teólogo o teóloga no es privilegio exclusivo de los "cuervos". Mucho más sabe Hans Küng, un laico católico alemán, de teología que la mayor parte de nuestros obispos argentinos.
Hay muchos que defienden una doctrina que desconocen y llegan hasta el punto de asumir como esenciales posturas que, en el mejor de los casos, son sólo de una parte de su institución.
Esto viene al caso porque se suele decir, y repetir hasta el hartazgo, que la Iglesia Católica está contra el aborto y que defiende la sacralidad de la vida desde la concepción misma. Y que ha sido así desde siempre, haciendo de esta supuesta "doctrina" una verdadera piedra de toque para, como sucedió recientemente en México, excomulgar a los legisladores que aprobaran una ley acerca de la interrupción del embarazo (uno se pregunta porque no excolmulga a los traficantes de armas, o a los dictadores... pero dejémoslo por ahora). Cruzadas por la vida, día del niño por nacer, alianzas estratégicas con los sectores más reaccionarios, todo parece valer para esta lucha que la Santa Madre mantiene contra los que se complace en llamar asesinos abortistas.
Se podría pensar que hay cosas que la Iglesia no negocia.
Se podría creer que su propia doctrina está implicada en este debate.
Se podría inferir que la condena del aborto es propia de la Iglesia desde la antigüedad.
Y se estaría, en todos los casos, más que equivocado.

Un paseo por la Historia.
San Antonino de Florencia se llama el personaje de la imagen. Puede que sorprenda a algunos, pero este hombre, hoy santo, estaba a favor de la libertad de elección; es decir de de acuerdo con practicar un aborto temprano en el caso en que la vida de la madre estuviese en peligro. Se manifestaba, por lo demás, de acuerdo con la medicina de su propio tiempo, el siglo XV, y con una antigua tradición eclesiástica.

La Biblia no condena el aborto. En el libro del Éxodo se limita a fijar la pena pecuniaria por el aborto a consecuencia de una golpiza ¡y la fija en menos del valor de un ser humano!. La supuesta palabra divina no consideraba, entonces, al feto como equivalente a una persona.

Durante casi quince siglos la Iglesia no habla del tema, incidentalmente Tertuliano (siglo III) se refiere a un tipo de aborto (el practicado como emergencia) "crueldad necesaria", pero apenas hay otras opiniones.
La gran pelea en esos años es el infanticidio y las congregaciones religiosas se esfuerzan, con dudoso éxito, en su erradicación. Se fomenta la entrega de los hijos no deseados en adopción pero, en el contexto europeo medieval de endémica pobreza, muchos niños y niñas "expuestos" mueren en muy poco tiempo (si viste la película El Perfume sabrás a que me refiero).
Los teólogos debaten, en estos años, acerca del momento en que un feto es plenamente un ser humano; en sus términos, acerca de cuando recibe el alma. El consenso lo situaba entre los tres y los cinco meses. Preguntado San Agustín acerca de si los fetos abortados participarían de la Resurrección dijo tajantemente que no ya gregó que tampoco se levantaría para resucitar todo el esperma derramado durante la Historia (¡menos mal!).
La postura tradicional de la Iglesia en todo este tiempo, pese a la escasez de textos, parece ser que el aborto dentro de los primeros meses de embarazo no constituye un asesinato.
Las únicas condenas al aborto en los tiempos medievales corresponden a casos de brujería o a ideas equivocadas respecto del desarrollo del embrión... muchos creían que el esperma contenia pequeños "hombrecillos" (homunculi) que se desarrollarían en la fertilidad del vientre materno; de ahí la pregunta a Agustín: ¿era asesinato la masturbación?
A partir de la irrupción de la modernidad ¿cambió algo esta postura?
El jesuita Thomas Sánchez escribió, en el siglo XVII, que todos los teólogos contemporáneos estaban de acuerdo en considerar lícito el aborto efectudo para salvar la vida de la madre.El Vaticano, en 1869, respondía a la misma cuestión omitiendo pronunicarse al respecto y considerando que competía a los teólogos dirimir el asunto.
Más tarde, en 1962; Karl Rahner (ningún desconocido ni marginal en el campo de la reflexión cristiana) decía: "No se puede interpretar a través de las definiciones dogmáticas de la Iglesia que asumir que el salto a persona-espíritu ocurre sólo durante el transcurso del desarrollo del embrión, sea contrario a la fe. Ningún teólogo proclamaría la habilidad de probar que la interrupción intencional del embarazo [aborto] es en cada caso el asesinato de un ser humano."

Fue en los años 30 del presente siglo cuando la Iglesia, jaqueada por una modernidad que no comprendía, comenzó su cruzada por una sexualidad más represiva y un orden familiar inconmovible. Así el papa Pio IX en la encíclica Casti Connubii se volvía contra una tradición de siglos al afirmar perentoriamente que
que la anticoncepción y la esterilización atentaban contra la naturaleza y el aborto, contra la vida. Antes no era visto de este modo y, ciertamente, no todos los católicos (lo que se llama el Sensus Fidelium) lo considera así actualmente.

Durante los últimos años la Iglesia, Concilio Vaticano II mediante, se ha atrevido a modificar estas visiones victorianas, y abrirse, tímidamente y con cierto retroceso en la década pasada, a nuevas posturas acerca de los derechos humanos, la mujer y la sexualidad. Sin embargo en este aspecto, que considera demasiado sensible, se aferra a concepciones no sólo represivas, sino incluso a contramano de su propia tradición. ¿Por qué?

Realmente no tengo respuesta a esta pregunta, pero es cierto que la postura que asume el Vaticano y algunos seguidores incapaces de pensar por sí mismos, no es en modo alguno la única posible dentro de la tradición católica. Invito, pues, a los católicos que accedan a esta información que la difundan, que tomen protagonismo y que, si en verdad aman y respetan su fe, la defiendan incluso de aquellos que dicen protegerla.

Más datos al respecto en:La Actitud Católica Moderada respecto a la Anticoncepción y el Aborto (http://www.religiousconsultation.org/Spanish_translation.htm)

jueves, junio 21, 2007

Trampa para el ojo (si lo preferís en francés: trompe l'oeil)



El tipo pasea por las calles de París.
De pronto se detiene, sorprendido. Allí adelante están violando la ley.
No se trata, descubre, de delincuentes y el único "crimen" que se comete es contra la cordura que, en nuestro mundo, parece ser el bien más escaso. La naturaleza se altera y la física se desacata, un travieso surrealismo parece haberse apoderado de esta esquina de la Rue George V...
¿Qué le ha sucedido a esta señorial mansión?
¿Ha sido atacada por el desquiciado espíritu del Barón Hausmann?
¿Reside algún Dalí en sus inmediaciones?

Nada de eso.
El edificio, que fue sede de la Cruz Roja, había sido adquirido por una compañía financiera y estaba en proceso de remodelación... pero la "rue" en cuestión es un sitio muy pituco de París y no era cuestión de tapar los andamios con una media sombra al estilo "Peatonal Córdoba en visperas de elecciones". ¿Qué hacer, pues?.
Con la tranquilidad de quienes tienen algunas cuestiones más básicas ya resueltas, la companía en cuestión pidió a una empresa publicitaria (Athem, una de las "tops" parisinas) que diseñara ocho grandes telas para cubrir con ellas los 2500 metros cuadrados de la fachada.
Pierre Delavie (¿que otro nombre sino?) fue el encargado de ejecutar la efímera obra para lo cual utilizó una técnica pictórica que juega con la perspectiva y recibe el nombre, ya internacionalizado, de trompe l'oeil; en un neologismo que no me pertenece: trampaojo.
El escultor Frédéric Beaudoin fue quien, a su vez, trabajó en poliestireno imitaciones de las mansardas y cornisas para, jugando con el efecto, colgar los enormes tapices que, por unosmomentos, engañan al ojo haciéndole creer que vive un sueño en los barrios elegantes de París.
Las tramposas telas serán retiradas, si no lo han sido ya, cuando la financiera Blee
ker comience sus operaciones en el edificio reciclado; desde ese momento no habrá que temer más asaltos a la razón o engaños al ojo... aunque, claro, habrá que estar atentos a la trompe le poche!

Se agradece la inestimable ayuda de la srita S.B. en la traducción de los artículos originales.

martes, junio 19, 2007

Breves...2: De libros




Tres libros le bastaron, a Amr Ar Rashid, para exponer sus doctrinas impías.
Un libro le bastó, al juez, para condenarlo.
Esa noche, en el Reino de los Cielos, Amr Ar Rashid recibió, como compensación, una entera biblioteca.

domingo, junio 17, 2007

Una historia perfecta... ¿por qué tiene esa medida la trocha del ferrocarril?

He aquí una de esas historias que explican todo, que nos dejan con una inexplicable sensación de orden en el Universo y nos hacen sentir, sólo por saberla, perspicaces.
Como no quiero que se queden sin gozar de ese simple placer, aún los tres que leen este blog, se las acerco aquí.

El ancho de vía (trocha) de los ferrocarriles yanquis es de 4 pies y 8 1/2 pulgadas (más o menos 1,42 m). Un número extraño, no digan que no... pero todo tiene un motivo.
Verán.
Las vías de los primeros ferrocarriles norteamericanos fueron construidas por ingenieros ingleses, y estos usaban, como trocha, esta medida. ¿Por qué?, porque los primeros ferrocarriles fueron diseñados por las mismas personas que habían construido los tranvías a caballo y usaban este ancho entre las ruedas.
¡Claro que quieren saber el motivo!
Pues bien, los constructores de tranvías usaban las plantillas utilizadas en la fabricación de carruajes, en ellas el ancho era de 4 pies y 8 1/2 pulgadas.
¿Y esto por qué causa?
Porque de otro modo no hubiesen podido usar los viejos caminos ingleses que tenían este mismo ancho entre las banquinas...
Se preguntarán: ¿quienes construyeron los primeros caminos ingleses con ese ancho?
Pues los romanos; ya que esas eran las especificaciones para un carro de guerra romano: 4 pies y 8 1/2 pulgadas entre rueda y rueda. Esta medida era el promedio obtenido, por observación, del ancho de dos traseros de caballos.
Hay más aún.
Todos ustedes habrán visto los cohetes laterales del transbordador espacial. Éstos fueron construidos por una empresa del estado de Utah y los ingenieros querían hacerlos más anchos, no obstante, los SRB
(Solid Rocket Boosters, que así se llaman) deben ser transportados por ferrocarril y atravesar túneles apenas más anchos que la trocha; motivo por el cual hubo que respetar esas medidas y diseñarlos de manera que cupiesen en un vagón plataforma estándar. De manera que las caracteristicas de los impulsores de uno de los sistemas de transporte más modernos del mundo fueron determinadas... ¡por el ancho del trasero de dos caballos!


¡¡¡¡Hermosa historia!!!!

Es como las de aquel programa del Discovery Channel, Conexiones, ¿recuerdan?
Circula por Internet desde, al menos, siete años... la leí, incluso, en sitios dedicados a la astronáutica.

Y es más falsa que ancho de copas!

No es que sea una flagrante mentira; es cierto que los primeros trenes copiaron a los carruajes anteriores (pero existen al menos siete medidas diferentes de trocha, en Argentina usamos tres sin contar "la trochita" de Jacobacci), pero es incorrecto que los romanos usaran carros de guerra para otra cosa que no fueran carreras y desfiles, y, por lo tanto, que todos sus caminos tuviesen la misma medida.
Por supuesto tampoco es verdad que los propulsores del transbordador hayan sido diseñados teniendo en cuenta hipotéticos túneles ferroviarios; ¿alguien vio túneles de 1, 40 m de ancho...?

Una combinación de obviedades, datos falsos y extrapolaciones sin fundamento configuran una plausible explicación, es una lástima que sea incorrecta pero, como dijo alguien, "si tu teoría es verosímil, no te dejes engañar por los hechos"

viernes, junio 15, 2007

Breves... 1: Dioses


Él llegó, cansado, a la casa.
Preparó la cena.
Ella vino, en silencio, apenas unos minutos más tarde.
Comieron.
Hablaron con generosidad y sin reproches.
La luna se escondió detrás de los árboles bajos.
Ella se dejó caer en la cama.
Él apagó las luces y se tendió junto a la mujer.
Se amaron.
Fueron dioses esa madrugada.

domingo, junio 10, 2007

Un poema de Rafael de León (Profecía, fragmentos)



Me lo contaron ayer
las lenguas de doble filo,
que te casaste hace un mes
y me quedé tan tranquilo.
Otro cualquiera en mi caso,
se hubiera echado a llorar,
yo, cruzándome de brazos
dije que me daba igual.
Nada de pegarme un tiro
ni liarme a maldiciones
ni apedrear con suspiros
los vidrios de tus balcones.
¿Que te has casado? ¡Buena suerte!
Vive cien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.
Que si al pie de los altares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi madre
que no te guardo rencor.
Porque sin ser tu marido,
ni tu novio, ni tu amante,
yo fui quien más te ha querido,
con eso tengo bastante.



Mas como es rico tu dueño,
te vendo esta profecía:
tú, por la noche, entre sueños
soñarás que me querías,
y recordarás la tarde
que mi boca te besó
y te llamarás «¡cobarde!»
como te lo llamo yo.

Pensarás: «no es cierto no,
yo sé que lo estoy soñando»;

pero allá en la madrugada
te despertarás llorando,
por el que no es tu marido,
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querido.
Con eso tengo bastante.

sábado, junio 09, 2007

La historia de Edgardo

Conocí a Edgardo en mi trabajo.
Sería exagerado decir que éramos amigos, especialmente porque no sé si Edgardo tenía alguno.
Un tipo raro, callado hasta la introversión.
Si algoi recuerdo de él, más allá del relato que cito más abajo, son sus inexplicables silencios.
Tipo amigo de lecturas; no puedo evitar asociar su imagen con la de algún libro, invariablemente poco común, y nunca el mismo, que llevaba a todos lados.

Estaba casado, hasta donde sabía, y parecía feliz con su esposa; Dafne y sus dos hijos.

Aquel día, el único en que realmente estuve cerca de él, nos habíamos reunido en una parrilla para despedir el año.
Recuerdo que participó con entusiasmo poco habitual en la algarabía general. Cantó en el karaoke (bastante torpemente por cierto), bailó y creo que tomó de más...

Lo llevé en el auto con otros compañeros.
Faltaban ya pocas cuadras para llegar a su casa cuando, no sé muy bien por qué, decidió sincerarse conmigo.
Escuché en silencio su relato, él no pretendía más, y luego sin decir una palabra lo alcancé hasta el pequeño departamento donde vivía.
Después de las vacaciones lo busqué en vano, nunca más volví a saber de él.

Esto es lo que me contó:

Como sabrás me separé hace cosa de un año.
Es una situación nueva para mí, algo que creí que jamás iba a vivir.
Pero en fin, aquí estoy y he, hasta hoy, sobrevivido.

Amo a Dafne, no puedo decir mi ex, no me sale, más que a nada en el mundo.
A Dafne y a mis hijos, por supuesto. Uno no descubre lo pleno y feliz que es hasta que lo pierde.

Con ella nos conocimos de jóvenes.
Dos torpes enamorados, aprendimos juntos a recorrer la vida.
Ella era dulce, callada, modesta como una violeta y pura como el primer hálito del mundo. Sencilla, compañera y, por momentos, se perdía en sus intesos paisajes interiores.
Yo era fogoso y osado, tímido ante lo desconocido y soñador de utopías sociales. Complicado, hablador, siempre huía de mi mismo.

Descubrimos, lado a lado, lo complejo que era el mundo.
Yo soñaba demasiado.
Ella callaba con frecuencia.

Siempre estuvo a mi lado, en mis iras y en mis angustias. Silenciosa y presente, tanto que era fácil para mí olvidar que estaba allí.

Siempre la acompañé. Atendía sus menores deseos; la insinuación de un vestido bastaba para que se lo regalase, flores por que sí y sin esperarlas, canciones susurradas al teléfono, versos torpes y apasionados, los platos limpios y la comida a punto: mi corazón entregado por entero y ella, mi Dafne, única divinidad de mi solitario culto.

Yo seguía soñando.
Ella seguía a mi lado.

Construimos una pequeña casa. Tuvimos hijos. Fuimos mirados y hasta, por algunas parejas amigas, admirados.

Un día fue la rutina.
Otro día fue mi cada vez más asidua ira, mi frustración y mi violencia artera.
Soltaba su mano en gestos de generosidad, pero me asaltaba el temor y la aferraba nuevamente; tan fuerte que la lastimaba.

Con el tiempo intentamos caminos poco trillados que fueron desastrosos para nosotros.

Quise que ella eligiese, ella lo hizo, pero no a mí.

Mis flores, mis poemas, mis atenciones, mis aniversarios puntualmente recordados, mi corazón no valieron nada ante el desamor que la había ganado y ante un rostro, vulgar pero mucho más simple que el mío, que empezaba a ocupar sus tardes.


Cuando supe que ya no me amaba quise luchar contra ello; me equivoqué una vez más y luché contra Dafne... sólo conseguí alejarla.

Una mañana decidimos separarnos.

Ella siguió sola, con los chicos, con la promesa de un nuevo amor, con su trabajo y sus llantos en la noche.

Yo seguí solo, con visitas de cuando en cuando, con la fantasía de una mujer demasiado buena para mí, con mi trabajo y con mis sueños fragmentados.

No volvimos nunca a estar juntos.

De ella no puedo hablar, cada vez que la veo está más silenciosa.

De mi puedo decir que me volví duro y cruel. Que dejé ir lo que podría haber sido mi nuevo amor. Que jamás volveré a reír, excepto en noches como esta, cuando rompo ese espejo que me tortura todas las mañanas mostrándome las marcas de mi soledad.

lunes, junio 04, 2007

A propósito de chistes, cinismo y política (casi una prédica)


Un chiste, idéntico a los que recibía acerca de De la Rúa, a los que reenviaba de Menem, a los que circulaban, con el nombre que quisieras, de cualquier político en cualquier, o casi, lugar del mundo...


Un gesto resignado, un comentario a medias cínico, a medias desesperanzado...

Un indignado análisis de café: "mirá como votaron estos p......... de XXXX, ahora que no se quejen"

Uno, cuatro, diez, cientos de variantes, en uno, tres, doce, centenas de países, territorios, dependencias, Estados Libres Asociados y demás.

Y me pongo a pesar en esta risa casi crispada de frustración.


Nos reímos de la corrupción de los políticos, así en bloque, nos mandamos ingeniosos mails o sms con "el último de…", nos quejamos de que todos son iguales. Y volvemos a nuestro trabajo, al día a día, a la ilusión de nuestro pequeño paraíso privado.

Cada tanto, como sucedió en la Argentina del 2001, nos indignamos. Llamamos al voto en blanco, o a Clemente ¿te acordás?, salimos a la calle en explosiones espasmódicas, gritamos (a veces con ambivalentes cacerolas en mano) "que se vayan todos", manifestamos con colores diversos (naranja, rosa, negro, verde...), nos ilusionamos con el cambio a la vuelta de la esquina.

Después...

Después nada, a seguir con la rutina.

Al trabajo, al estudio, a los menesteres de "ciudadanos privados", a la tele o a la compu…

Nada de eso está mal, por supuesto, pero todo eso colabora a que todo siga igual.

En una sociedad democrática hay una palabra que es clave, y sin la cual ella se vacía de sentido; esa palabra, lo habrás adivinado, es

participación

así, con minúscula, adrede, sin falsos protagonismos, apenas destacada en negrita

Votar cada cuatro (o cinco, o seis, o aun cada año) no es más que un triste remedo de democracia, un simulacro, un gesto arcaico de cuando nuestros “abuelos” del Tercer Estado se alzaron en armas, un reclamo de los primeros días del socialismo, un principio, valioso sí, pero sólo el inicio.

La democracia es participar en la vida política de manera cotidiana, asidua, insistente, casi.

¿Da trabajo?; claro.

¿Es incómoda?; un poco.

¿Es necesaria?; tal vez no, sobre todo si nos resignamos a elegir a un grupo de tipejos (y tipejas, porque en cuestión de género las mujeres no han sido tan diferentes como algunos queríamos creer, sino mirála a la Condoleza) para que hagan, en nuestro nombre, tremendas barbaridades, y depositemos en ellos, chivos emisarios de lujo, nuestras frustraciones… cosa que harán con gusto además…

Ojo, no postulo que nos convirtamos todos en políticos, si por tal entendemos alguien que hace de ello su profesión, no proclamo la necesidad de asambleas permanentes, ni soviets, ni mucho menos tribunales populares (¡aunque estaría bueno en algunos caso, no me lo niegues, che!). Mi propuesta es mucho más simple, mi reclamo de participación es modesto, minimalista si se quiere, sinérgico, si preferís que me exprese en términos de la ochentista Uno Mismo.

Participar.

En el club, en la vecinal, en la cooperadora escolar, en la parroquia o el culto si uno es religioso.

En las reuniones de copropietarios, en las asociaciones profesionales, en los sindicatos, en las movilizaciones, en la recogida de firmas o en el grupo ecologista de la zona.

En el partido que más coincida con nuestra visión de las cosas, aun si es un grupúsculo testimonial, en los debates y hasta en los foros de Internet.

No importa si se es de derecha, (rara avis en lo que a participación se refiere, pero todo es posible) de izquierda, verde, de centro, saduceo o anarquista.

No importa si nuestra voz suena débil, si nos sabemos balbuceantes, si no tenemos claro conocimiento de los mecanismos del poder.

No importa si la propaganda del cinismo, desmovilizadora en sí misma, nos dice que todo “se cocina” en los despachos oficiales. No importan las imágenes, repetidas hasta la saciedad por periodistas dizque “comprometidos” o por miniseries “realistas”, mostrando la, quizás, verdadera cara de la política; escondida en componendas y traiciones.

No importa porque, a riesgo de parecer ingenuo, creo firmemente que

Ø cada voz que se alza es

· un poco de poder que se recupera,

· un motivo menos para que “los que mandan” aleguen nuestro consentimiento,

· un pedacito de soberanía que recuperamos,

· un ejercicio de democracia que, no por despreciado, deja de tener su efecto.

Y porque, en todo caso, cuando no hacemos nada somos, al menos, cómplices de aquellos que pretenden erigirse en dueños de nuestras voluntades.

miércoles, mayo 30, 2007

De lunas azules


Muy contenta Belén, mi hija, vino con la noticia:
¡Papi, papi, el jueves vamos a tener una luna azul!
¿Una qué?- pregunté mientras jugaba con Daniel.
Una luna azul, lo dijo la seño...- agregó; imaginando mi siguiente comentario remató- no me preguntes qué es... pero se va a ver azul. Si no me creés- generación web al fin y al cabo- buscalo por Internet.
Y así lo hice.
Uno tras otros los medios masivos de nuestro país se copiaban la noticia:
Luna azul
decía uno
azulada
agregaba otro
se verá la luna de un intenso color azulino
adjetivaba el de más allá...
así estará nuestro cielo
se regodeaba el más audaz, como epígrafe de una foto bañada en suave luz cian.

Pero...

¿De verdad tendremos una luna azul sobre la gris ciudad de Rosario?

Sí es cierto, el jueves, o viernes según se mire, tendremos la ocasión de contemplar la luna azul... espectáculo al cual se sumará la ocultación, por parte de la Blanca Señora, de la brillante estrella Antares en la constelación de Escorpio.

Me temo, sin embargo, que debo, una vez más, desilusionarlos. No veremos a la luna de color azul. No esta vez al menos.

Luna azul es la traducción literal de la expresión anglosajona "blue moon" (belewe mone en inglés medio) y alude a un suceso extraordinario, raro o directamente imposible (como decir:el día del arquero).

Ahora bien; como todos sabemos los meses del años son determinados, más o menos, por las fases de la luna, es decir que en cada mes calendario podemos ver las siguientes fases: Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena y Cuarto Menguante... fijate en el almanaque del almacenero para más datos...

En contadas ocasiones, sin embargo, puede pasar que en un determinado mes podamos ver una vez más, antes de su final, la Luna Llena. Cuando esto sucede se dice (en los países de habla inglesa) que estamos en presencia de una Luna Azul.
Por supuesto esto no significa que nuestro satélite cambie, real o aparentemente, de color; sólo es una manera de indicar la rareza del fenómeno.

De hecho en un primer momento Luna Azul indicaba la cuarta luna llena de una estación, dando un año solar de ¡trece meses! con claras connotaciones de mala fortuna; por una de esas inexactitudes que tanto me fascinan una revista astronómica interpretó mal el término y le dio la acepción actual:la segunda de dos lunas llenas en el mismo mes calendario.

Añado, de paso, para los amantes de lo oculto (sí para vos, que pinchás muñequitos de cera...) que la segunda Luna Nueva en un mes, obviamente menos perceptible, se llama

Luna Negra
y está especialmente indicada para llevar a cabo operaciones de brujería...


Todo esto, simple de entender y fácil de hallar en una somera búsqueda "googlera", fue ignorado por los medios (argentinos, los más) aludidos que prefirieron delirar con lunas de tonos turquesa o cielos de color tan "azzurro" como la camiseta de la selección italiana de fútbol... siempre con esa irresponsabilidad tan amena que manejan frente a los despachos de las agencias de noticias.

Pero...¿veremos alguna vez la luna del color del cielo, del color del mar?

¡Por supuesto!, pero esto no depende de las fases de la luna y, por lo tanto, nadie puede predecir cuando va a ocurrir



El color de nuestra acompañante nocturna es de un amarillo desvaído, casi como el de la arena mojada; la vemos, empero, tan blanca por el contraste entre su brillo y el del oscuro cielo circundante... en ocasiones al crepúsculo, por ejemplo, las partículas de polvo (en suspensión) en el aire nos permiten tener una imagen de ella en diversas variedades de rojo... dado que filtran los demás ,colores.
Pues bien, por el mismo fenómeno, si en el aire hay partículas de un determinado tamaño (cerca de 1 micrón o sea una milésima de milímetro) entonces éstas actúan como filtro del rojo y permiten el paso de la luz azul dándole esa tonalidad al satélite natural de la Tierra.
¿Y cuando pasa eso?
Cuando hay ceniza en el ambiente, sobre todo después de una erupción volcánica (los años que siguieron a la del Krakatoa fueron pródigos en esta tonalidad) o de una intensa, muy intensa, quema de pastizales.

Bueno Belén, dije al teléfono,esta es la explicación de la luna azul... lo investigué en Internet y...

Pero mi hijita ya se había quedado dormida.

lunes, mayo 21, 2007

La pregunta

El Sr. W. había muerto, no había nada que hacer. En vano los intentos de reanimación, en vano las medicinas de avanzada en vano, también, las técnicas de prolongación de la vida. Estaba muerto y eso era concluyente.
Así lo afirmó una junta médica y así quedó asentado en los registros.
Por eso fue una gran sorpresa cuando, tres días más tarde, como Lázaro emergió de su tumba.
Había sido depositado en la morgue en razón de no sé que pleito legal, cuestión de herencia supongo, y al amanecer del lunes (su muerte tuvo lugar a las 18 horas del jueves) un aterrorizado empleado del lugar debió ofecerle un sustancioso desayuno.
De inmediato el hecho dio la vuelta al mundo.
No se trataba, en efecto, de esas resurrecciones que difunden Selecciones o el Heraldo de la Ciencia Cristiana; míseros veinte minutos en el umbral del más allá. No.
El Sr. W. había estado muerto a todos los efectos por un período de 84 horas y dieciseís minutos exactamente.
Los medios, oliendo la noticia, acudieron de inmediato al Hospital I. donde reposaba el resucitado, que así comenzaban a llamarle.
Se convocó, también, a los principales referentes religiosos de la nación; curas, pastores, rabinos, ulemas y hasta un monej budista de paso por la capital. Científicos de todas las ramas del saber, desde los rígidos popperianos de la Facultad de Ciencias Exactas hasta los excéntricos lacanianos de la Escuela Psicoanalítica local, pasando por trasnochados marxistas, devotos existencialistas y exaltados panteístas.
Ni hablar de los políticos, presentes sin saber muy bien para qué.
Un prolijo enfermero trajo al Sr. W., bata blanca, rostro afeitado, sonrisa misteriosa, quien ocupó el podio de honor en la sala de conferencias colmada de público.
El director del Hospital hizo una breve introducción, que nadie escuchó, e indicó a los presentes que, dado el estado de salud del paciente, sólo permitiría una pregunta.
De inmediato los presentes comenzaron una acalorada discusión acerca de quien de ellos tendría la posibilidad de formular, por primera vez, una pregunta a un ser humano venido de la muerte.
Se barajaron muchas posibilidades, obvias las más, sagaces algunas, fuertemente polémicas un gran número.
Por fin un hombre de ciencia de edad madura, reconocido por sus aportes en el campo de la Física de partículas, se impuso sobre los demás y habló.
- ¿Lo vio usted?- dijo en un susurro que los circunstantes amplificaron de inmediato- ¿vio usted a Dios?- repitió como para dejar en claro el contenido de su interrogante- ¿cómo es?
El Sr. W se tomó un momento para responder, volvió a sonreír enigmáticamente y afirmó:
- Sí; ella, es negra.


jueves, mayo 17, 2007

Recuerdos de otros tiempos

A raíz de algunas canciones que estuve escuchando y de las preguntas de amig@s de un Foro escribí estas reflexiones que les traslado aquí.
(Lo siento Gra, tampoco hoy pongo un chiste, mi fuerte no es el humor; no ahora al menos... quizás la próxima)

En mi ya lejana juventud, era miembro de una agrupación católica enlistada en lo que se llamaba la Teología de la Liberación.
Recuerdo que nos pasábamos las noches cantando las canciones de la Nueva Trova cubana, en fogones de campamento, en noches de oración, en ceremonias y en cumpleaños; uno de mis mejores amigos componía variantes sobre ella y recuerdo que la imagen del Che (rosarino, como nosotros) se nos confundía con la del Flaco de Nazaret, mientras soñábamos con la Revolución.
Con la que aún sueño.
La que aún pretendo construir desde el pie...
Mis más entrañables CDs son los que contienen Hasta Siempre, Canción del Elegido (del, a mi juicio, mejor poeta en lengua castellana; Silvio)

También recuerdo las Peñas entre guitarras, libaciones de dudoso vino y sabrosísimas empanadas, de los primeros 80. Peñas que nunca estaban completas sin el Hasta Siempre, El prisionero de Tiltil o aquella que empezaba: Yo pisaré las calles nuevamente de lo que fue Santiago... y los cumpas chilenos se llenaban de nostalgia...
Las primeras de estas reuniones las hacíamos en secreto, eran los últimos días de la dictadura, y era nuestra forma de sentirnos ligados a nuestros treinta mil hermanos mayores desaparecidos, de resistir... las otras fueron en el entusiasmo de la recién recuperada democracia, muchos de los que volvían nos hablaban de su Exilio, y los sobrevivientes se trenzaban en discusiones que, para los más jóvenes eran un eco de esos años setenta, por los cuales sentíamos la nostalgia de lo no vivido.

Hoy mi hija Belén, y el pequeño también a veces, cantan estas canciones (mi nena bailaba a los dos Hasta siempre... y cantaba cuatro guerilleros bajan para el Sur) y son la continuidad, a su modo, con diferencias, en sus tiempos, de la lucha de nuestro pueblo por la segunda y definitiva independencia...
Hasta la Victoria!!!!!

sábado, mayo 12, 2007

Un libro para niñas

Leí a Louisa May Alcott hace ya muchos años, en mi infancia de omnívoro lector. Recuerdo con placer una ajada edición de Hombrecitos, me fascinaba ese peculiar colegio internado y las aventuras de los "pibes", también he de haber hojeado Mujercitas pero, con todo, mi favorita era "Una niña anticuada". El libro era de mi hermana y ella, quizás por reacción al "traga" de su hermano, nunca lo había leído...
No podía, no puede aún, existir un material impreso a mi alcance que no devore con pantagruélico goce de modo que me agencié del libro (colección Robin Hood, tapas amarillas) y me fui a mi rincón preferido de lectura: las ramas medias de un árbol de mandarinas. Allí, entre el aromático perfume y la permanente oscilación, me sumergí en el mundo de aquellas niñas de la burguesía norteamericana de la segunda mitad del siglo que, entonces, era el pasado. No sabía nada de todo esto, ignoraba, felizmente, contextos, ideologías, subtextos y géneros literarios; Eco, Bajtín, Barthes vendrían en un futuro que se me antojaba tan remoto como aquellas románticas peripecias de aquellos tres amigos; la niña del título, cuyo nombre he sugestivamente olvidado (y no pienso acudir a Google para remediar las razones de mi inconsciente), su amiga Fanny y el rebelde y entrañable Tom con quien, en secreto, me identificaba.
Mucha moralina había en esas páginas, mucha defensa del puritanismo que a mí, a tantas décadas, dos guerras mundiales y una revolución sexual reciente de todo aquello, me parecía increíble; la censura del baile, la represión de los sentimientos, el llanto en silencio, las convenciones respecto de varones y mujeres, la permanente voz de la autora, o de la niña, criticando a la "high society" con voces venidas del Mayflower, todo ello era un toque de exotismo que poco tenía que ver con mi mundo de asaltos, así les llamábamos a los bailes, de escuela mixta, de ver a mis vecinitas en bikini, de conversar con mis veijos en la mesa familiar... en ese verano del '75, una sociedad abierta que pronto... pero eso es otra historia.
A través de Una niña anticuada me asomé, por vez primera, al mundo femenino; a un mundo, con el perdón de los teóricos de la Historia, que no era tan diferente en sus anhelos más profundos. Conocí los celos, las rivalidades, el desengaño, el amor callado, la generosidad, los recovecos, en fin, del alma femenina. Exploré los primeros recodos de un río por el cual ya no cesaría de navegar; la mujer. No era, claro, la mujer de mis tiempos, ni siquiera la más modosita de mis compañeritas de primaria se parecía a la niña de marras, pero ¡cuánto en común había entre sus sentimientos y los de aquella protagonista creyendo que Tom la había olvidado! ¡Cómo se hubiesen entendido si se trataba del vestido para el baile, o de esa mirada, indicio de secretos, o de la carta donde no se preguntaba por ellas!. Era un mundo nuevo y, devorando esas mandarinas tan fragantes, un Gustavo de 11 años desembarcaba en sus playas.
Louisa M. fue muy importante para alimentar el lado, digamos, romántico de mi personalidad. Ese que me hace, a veces, estar casi a punto de entender por qué llora mi hija, a que se debe la mirada de mi ex esposa, o cual es la razón del silencio de alguna de mis amigas.
Una de ellas dijo una vez, supongo que en plan de elogio y después de momentos sublimes, que yo era muy capaz de conectarme con mi lado femenino; confieso que es verdad, estoy muy cerca de comprender a las mujeres (por supuesto muy cerca, para un varón, equivale a una distancia mensurable en parsecs) y a veces me siento extrañamente identificado con sus deseos, sentimientos y necesidades, no dura mucho, claro está, y al poco tiempo vuelvo a cometer una barrabasada masculina, pero ese fugaz momento de conexión lo debo, en gran parte, a esas tardes de mandarinas y de lectura de aquel "libro para niñas".

miércoles, mayo 09, 2007

Reflexiones en voz baja




No sé si habrá un camino
de regreso
a esa habitación hoy tan solitaria
a tus noches
a la risa sin motivo


Nos amamos y fue bueno
que así fuera
aun si no encontramos un sendero
que retorne
nada podrá ya destruir aquello
que un día hace tiempo
nos unió

Mia no puedo ya decirte
Aun cuando deseara encontrar
Regreso a tus besos
Irreversible, dijiste, acaso con razón
Algunas cosas no pueden renacer
Nunca con la fuerza del pasado
A pesar de ello aún sueño con
tu Nombre

viernes, abril 27, 2007

Volviendo

Un poco abandonado el blog.
Algo de resfrío, un poco de ocupaciones, una pizca de cansancio.
Retomo el diálogo, vuelvo.

A veces pienso en lo que cada uno puede hacer con sus habilidades; talentos hubiese dicho en otro tiempo.
Conozco personas que tienen un verdadero virtuosismo en lo que consideran sus hobbies. Roberto, por ejemplo, es increíble su capacidad de respuesta; ante una simple palabra él ya tiene a mano una réplica, entre mordaz e irónica, pero siempre humorística, refrescante, diría. Amén de ello están sus trabajos en madera, artesanales, de buen gusto (excepto a veces en los encargos, pero ya no es culpa de él, ¿verdad?) y cuidadosamente realizados.
Fito, por su parte, toca la guitarra y canta si no con técnica depurada o belleza formal, sí con una fuerza tan especial que trasmite sensaciones poderosas al escucharlo. O Néstor, otro de aquellos que parecen tener el don de los músicos élficos; hacer ver aquello que cantan...
Silvina es genial en repostería, y ahora también en esa artesanía, en modo alguno menor, de la bijouterie, bisutería quiere que digamos la Real Academia...
O Diana con sus dibujos y sus pirograbados.
Y podría seguir.
¿Qué decir del excelente dominio que posee Sabrina del francés?, mayor de lo que ella misma piensa.
¿O de la maestría de Mónica en la animación artística?
Algunos hasta dicen que yo tengo ciertas habilidades en la escritura... y hasta pueden que tengan razón.

Me pregunto, entonces, ¿qué hacemos con estas capacidades "diferentes", con estas cualidades que nos hacen distintos a los demás y que, generalmente, no tienen que ver con lo que elegimos, o fuimos forzados a elegir, como profesión?

Creo que lo más importante es ser concientes de ellas.
Saber que somos buenos en algo y que lo somos, casi siempre, porque ese algo nos gusta, nos produce placer, nos reconforta...
Reconocernos como "geniales" en esto o aquello, salir de la mediocridad, de decirnos "sólo soy un..."
Descubir...nos.

¿Y después?

Después; jugar con ello, dejarnos llevar por nuestra capacidad de escribir, de cocinar, de contar, de cantar, de...tantas cosas.
Después; mostrar eso que hacemos, darlo a conocer, cultivarlo y exhibirlo, sin pudor, sin jactancia, también, pero sobre todo sin vergüenza.
Después; decirnos "soy un buen (o buena) escritor, cocinero, músico, comediante, artesano o albañil" y estar felices por ello.

¿Conocés tus habilidades "secretas"?

domingo, abril 22, 2007

Mentiras verdaderas

Me llegó este e mail:

LA AMAZONÍA SEGÚN UN TEXTO ESCOLAR EN LOS EEUU


Los libros de geografía de USA están mostrando el mapa del Brasil amputado, sin el Amazonas y el Pantanal. Están enseñando en las escuelas, que estas áreas son internacionales..., en otras palabras, ellos están preparando a la opinión publica norteamericana, para dentro de algunos años poder apoderarse de este territorio brasileño y de los países limítrofes.

Este es el texto de geografía de 6to. grado en E.E.U.U. donde se señala, que ellos tomaran el control del amazonas para salvaguardar el agua y el oxigeno del planeta.







Vamos a pasar este E-mail al mayor número de personas que conozcamos, para que se enteren de que a pesar de que no nos informan, nosotros, el pueblo, sabemos de sus planes...

Si alguien tiene duda que en los Estados Unidos existen mapas del Brasil sin el Amazonas, vean la página del libro anexo, donde la Amazonia está marcada como bajo la responsabilidad de los Estados Unidos y de las Naciones Unidas.

En el libro se menciona que esta está localizada en ...América del Sur, una de las regiones más pobres del mundo..., es parte de ...ocho países diferentes y extraños, irresponsables, crueles y autoritarios..., pueblos crueles, de trafico de drogas y además, son ... pueblos incultos e ignorantes..., pudiendo causar la muerte de todo el mundo dentro de pocos años...

Solo hay que observar la página 76 del "didáctico" libro norteamericano "Introducción a la Geografía", del autor David Norman, utilizado en la Junior High School (equivalente al 6° grado de la primaria).



TEXTO

... al norte de América del Sur, una extensión de tierra con más de 3.000 millas cuadradas.

3.5-5.- PRIMERA RESERVA INTERNACIONAL DE LA SELVA AMAZÓNICA

Desde mediados de los años 80, la más importante floresta del mundo pasó a ser responsabilidad de los Estados Unidos y de las Naciones Unidas. Es llamada FIRAF (Primera Reserva Internacional de la Floresta Amazónica), y su fundación fue dado por el hecho de que la Amazonia está localizada en América del Sur, una de las regiones más pobres del mundo y cercada por países irresponsables, crueles y autoritarios. Fue parte de ocho países diferentes y extraños, los cuales son en su mayoría, reinos de la violencia, tráfico de drogas, ignorancia y de pueblos sin inteligencia y primitivos.

La creación de FIRAF fue apoyada por todas las naciones del G-23 y fue realmente una misión especial para nuestro país y un regalo para todo el mundo, visto que la posesión de estas tierras tan valiosas en manos de pueblos y países tan primitivos condenarían los pulmones del mundo con la desaparición y la total destrucción en pocos años.

Podemos considerar que esta área tiene la mayor biodiversidad del planeta, con una gran cantidad de especímenes de todos los tipos de animales y vegetales. El valor de esta área es incalculable, pero el planeta puede estar seguro de que los Estados Unidos no permitirán que estos países Latino Americanos exploten y destruyan esta verdadera propiedad de toda la humanidad. FIRAF es como un parque internacional, con severas reglas para la explotación.

LEYENDA BAJO EL MAPA

Podemos ver la localización de la reserva Internacional. Forma parte de 8 países de América del Sur: Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guyana Francesa. Algunos de los más pobres y miserables países del mundo.


Como verás un texto alarmante y claro, una prueba más de la codicia de nuestros vecinos del norte y sin embargo...

sin embargo, el texto, el libro y todo el informe es más falso que un menemtrucho.


No tengo problemas con eso, cientos de hoaxes (bolazos) circulan por internet y no le hacen mal a (casi) nadie. Este caso es diferente; cuando a poco de leer caí en la cuenta de que el libro no existía (hasta la diagramación de la página está errada, si fuera 76 estaría del otro lado) me puse, cosas de desvelao, a investigar en Google para efectivamente, comprobar que mi intuición no me había fallado. Hasta aquí, todo bien, el problema fue cuando descubrí que embustes como este le quitan toda credibilidad a causas que todos nosotros apoyamos; vale decir, varias páginas web se valen de la innegable falsedad de este, y otros, mensajes para desprestigiar las luchas por el medio ambiente, las campañas de Greenpeace, la advertencia, urgente, de que los yanquis ahora vienen por nuestros recursos...
Vean, sino esta página de unos supuestos defensores de la "ecología cientifica":http://www.mitosyfraudes.org/Polit/geografia-hoax.html

Esto es un problema, pues si recurrimos a falsos argumentos, si nos basamos en informes tendenciosos y falsos (¿me pregunto quién estará detrás de todo esto?), si publicamos cualquier cosa sin chequearla, quedamos también pegados al desprestigio y les damos pasto a aquellos que, en nombre de intereses económicos, saquean el planeta.
Seamos más responsables y comprobemos los asertos que recibimos, no contribuyamos a desprestigiar una causa en la cual todos nosotros creemos.

miércoles, abril 18, 2007

EL CABALLO DEL CALIFA

Cuentan hombres dignos de fe, pero Allah sabe más y no miente que hubo un califa de la santa ciudad de Bagdad, la paz sea con sus moradores, llamado Al-Mamun.
Este soberano, de la estirpe de los Abbasíes, poseía un hermoso caballo. Tan hermoso, que el jefe de una tribu del desierto, Omah, quiso poseer al animal.


- Me gusta tu caballo, oh benemérito Al-Mamun, rey y sustancia del siglo. Véndemelo, regálamelo.

- No, hermano, por Dios, bendito sea, que no quiero venderlo. No voy a regalarlo. Es como un hijo para mí.

- Te daré, oh señor del tiempo, una caravana de camellos y diez camellas preñadas a cambio del caballo. Me gusta, lo quiero para mí.

- Lamento entristecerte, venerado jeque, pero el animal no tiene precio. No lo daré, ni lo venderé, ni por alianza, ni por amistad…



Y sucedió que el envidioso Omah planeó una treta contra el Califa Al-Mamun. Sabiendo que éste solía pasear con su caballo por la ruta que sale de Bagdad hacia el oriente, Omah se disfrazó de mendigo y se tendió junto al camino.

- ¡Piedad para este pobre mendigo!... ¡Piedad!

- ¿Qué te pasa, amigo? ¿Quién eres? ¿Te han asaltado los ladrones?

- ¡Estoy muy enfermo!... ¡Y nadie se compadece de mí!

- ¡Ven, sube!... Te llevaré a donde te puedan curar...

- Oh, benemérito hermano, estoy tan débil que ni eso puedo... Llevo días aquí postrado y, por Dios, ensalzado sea, no tengo fuerzas ni para levantarme y subir a tu caballo...


El Califa bajó, se acercó al falso mendigo, lo alzó del suelo con cuidado y lo montó en su caballo.


Y cuando iba a montar él en la grupa…Omah se alejó gritando:



- ¡Caíste en la trampa, oh tonto soberano, lugarteniente del Profeta, bendito sea!... ¿No me reconoces?... Soy Omah, a quien no quisiste vender el caballo... ¡Adiós!

- ¡Espera!... ¡Detente!

- ¿Qué quieres ahora?

- Está bien, astuto Omah, beduino experto en engaños, me has robado el caballo... Ahora sólo me queda un pequeño favor que pedirte.

- ¿Qué quieres? ¿De qué se trata?

- Por Dios, bendito sea, una cosa te pido que no podrás negarme. No cuentes a nadie cómo te hiciste con el caballo. ¿Lo prometes?

- ¿Para que no se rían de ti?

- No, no me cuido de las risas de las gentes. Es por otra cosa, oh jeque, orgullo de los beduinos.
Es porque, quizás, algún día, haya un hombre realmente enfermo tendido junto al camino. Si la gente se entera de tu engaño, pasarán de largo y no le prestarán ayuda.


Sólo Allah Es El Clemente, El Misericordioso Y El Que No Engaña

viernes, abril 13, 2007

Niña de tercer grado

No todo está perdido
Ella ríe por nada
Y me besa al despedirse
Ella, que no conoce más que la miseria
Y el golpe gratuito
Aún sabe reír
Y aún puede soñar
Podría morir mañana
Satisfecho
Con sólo haberle enseñado
A leer una nueva palabra
Esta mañana.

lunes, abril 09, 2007

Carta para Carlos

Querido amigo o, mejor aún, compañero:
Quería escribirte hace un tiempo, pero las palabras se trababan en mi garganta antes de salir; dolor, bronca, un puño en alto...
Hace una semana, apenas, no te conocía. Hoy te me hacés tan familiar como tantos docentes que pasan sus días a mi lado.
Me hubiese gustado, no obstante, llegar a conocerte en tu vida cotidiana ¡tendríamos tantas cosas para contarnos!; me imagino encontrarte, en un utópico congreso de educadores, quizás, y debatir con vos esos pequeños, o grandes, asuntos que nos preocupan todos los días: el pibe que no pueden entender la división, la chica que dejó al escuela porque quedó embarazada, el papá que nos mira con lágrimas en los ojos porque su nene, raspando, pasó de grado.
Hubiésemos conversado de lo lindo, entonces, lejos de los técnicos de Flacso, lejos de las pretendidas "leyes" de educación que reparten migajas, cerca de los laburantes, cerca del pueblo (vieja palabra, ¿no, amigo?, pero vos y yo sabemos del poder de las palabras) de ese pueblo del cual, con orgullo, somos parte.
O quizás me hubieses contado de tu lucha, y la de tus cumpas (las luchas éstas siempre son colectivas) por vivir un poco mejor en una provincia rica en tantas cosas, pero empobrecida por la acción de los poderosos de siempre, y yo te hubiese comentado de nuestros compañeros y nuestras compañeras, de la dignidad, de la solidaridad, de la pelea cotidiana en una provincia también rica, pero cuyo producto va a parar a las manos de los mismos..., los mismos de siempre, claro.
Y te habría contado de nuestras armas, que son las mismas que las tuyas; el voto, la huelga, la asamblea y, la mejor de todas, la lúcida tozudez de creer que puede haber otra manera de armar este proyecto colectivo que llamamos Nación.
¡Qué lindo hubiese sido, Carlos!
Tus saberes, los de tus pibes, los de tu gente y los de mi gente; hermanados por el mismo sueño de educación, de pan, de libertad...
No pudo ser.
Te arrancaron la vida (no es cierto que "diste tu vida", nadie la da, siempre te la quitan) con la cobardía de aquellos que no sólo ignoran, sino que ingoran ignorar.
Te pusieron una artera zancadilla, no había aprendido, el policía, que no se le hacen estas cosas a un compañero, quizás faltó a clases el día que tuvieron esa lección. Tampoco estuvo el día en que un maestro, como vos, como yo, como nosotros, le enseñó que todos somos astillas del mismo palo; hijos del pueblo él, vos, yo, nosotros. Y no supo decir no a las presiones del poder que lo usó como instrumento.
¡Lástima por él!
¡Lástima que no se le ocurrió, en vez de dispararte, ponerse de tu lado y denunciar a los verdaderos culpables de tanta pobreza y de tanta muerte!
Sin embargo, vos y yo sabemos, Carlos, quienes son los que armaron la mano del policía que te asesinó (y nos asesinó, de paso, un poco a todos y a todas), quienes, desde sus cómodos sillones, temblando de miedo, dieron la orden de reprimir.
Ellos, los que claman por seguridad, los que se disfrazan de legales, los que le dan más valor a un fajo de billetes que a la vida de las personas, los que quieren a los maestros tranquilos y callados, a los chicos con la cabeza gacha y sumisos y a la riqueza que producimos entre todos bien segura en sus cajas de caudales.
No vamos a dar nombres, ¿verdad Carlos?, si con mirarnos a la cara sabemos quienes son. Algunos se dicen gobernadores, otros se saben empresarios, otros, simplemente, son oportunistas que aprovechan cada ocasión para lucirse ante las cámaras... no merecen más que nuestro desprecio; todos ellos.
Hoy estaré, uno más, en la Plaza para mostrar que, zancadillas o no, seguimos de pie, seguimos resistiendo, seguimos, tozudos al fin, peleando por ese país más justo, que era tu sueño, que es el nuestro.
Hoy estaré, junto a miles de compañeras y compañeros y, estoy seguro, que, desde donde sea que te encuentres, también estarás vos.
Buscaré tu rostro, Carlos, en la multitud y, juntos, seguiremos la lucha hasta el día, lejano o cercano, de la justicia.
Con afecto fraterno
Gustavo.

jueves, abril 05, 2007

Un cuento que me contaron una vez y yo te repito aquí

Dicen que un tipo que nunca había visto el mar quería conocerlo

y fue nomás y se tomó el bondi hasta el mar

y llegó a la ciudad, pongamos Necochea, porque Mardel es muy obvia, de noche


y allí se encontró con un amigo que lo invitó a tomar algo

pero él no quiso hacer otra cosa que

ir y mirar el mar

¿me acompaña usted?, le dijo al amigo (eran otros tiempos)

y el amigo le dijo:


si

Fueron hasta la costa, era noche cerrada y no había luz,

ni tan siquiera brillaba la luna que andaba haciéndose la remilgada en su ciclo de veintiocho días,

"Epa, amigo", le dijo el necochense al recién llegado, "que se va a mojar los tamangos"

(definitivamente eran otros tiempos)

el otro se detuvo en seco


había llegado a la orilla

el mar soplaba sordamente en las rocas (¿hay rocas en Necochea?, en esta historia sí)

el viento silbaba con desgano en la
distancia

y el hombre quería penetrar el secreto del mar

quería verlo

no sólo escuchar sus quejidos

o sorber su sabor de iodo y sal

o aspirar el aroma fuerte del agua extendiéndose por todas partes

no le bastaba, tampoco, con el agua que lamía sus zapatos.

Entonces buscó en sus bolsillos,

sacó una pequeña cajita

la abrió

y tomó una cerilla de su interior

encendió la cabeza del fósforo

y la sostuvo frente a su rostro

Entrecerró los ojos para ver mejor

esperando el momento supremo de ver, por fin, el océano.

Sin embargo sólo logró ver sus propias manos y el rostro, vecino, de su amigo

que lo observaba con curiosidad.

El fósforo se extinguió, quemando su mano, y decidió regresar por donde había venido

sin poder ver el mar.

Así nos pasa con el futuro.

Queremos verlo en la noche de nuestra soledad,

queremos, con la ayuda de la pequeña cerilla que llamamos reflexión,

sondear el inmenso océano en la hora más oscura de nuestra vida.

Es sólo un cuentecillo