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domingo, julio 15, 2007

Generador automático de best sellers

Aquí tienen cinco nuevas novelas de Dan Brown

Es muy fácil escribirlas... al final del artículo encontrarán como.


1.La La Maldición del Teatro

de Dan Brown eao

«La Maldición del Teatro es una electrizante novela bien construida y basada en datos contrastados» (The Times)

La Maldición del teatro

«La Maldición del Teatro es una atractiva novela verídica de suspense» (Le Monde)

Vivimos años decisivos. Mark Hayek, un violinista, aparece ahorcado en Rosario y Gustavo Bessolo, formidable bibliotecario, se pone a disposición de los bomberos de Villa Gobernador Gálvez, para declarar como especialista. Pronto, Gustavo se encuentra con un gran reportero llamado Luis Novaresio, mezclado desde hace años con el ultra secreto grupo de La Manada Cruel de los Hiper-negativos, y allí sucede un dramático ajuste de cuentas con La Tropa de los Sicarios del Mameluco Azul, después de una persecución en el Uritorco. Mientras la civilización occidental está en peligro, los malvados líderes de La Manada Cruel de los Hiper-negativos no permitirán que las cosas se tuerzan. ¿Podrá Gustavo detenerles a tiempo?

2. Mujeres y Golondrinas
de Dan Brown

«Mujeres y Golondrinas es una explosiva novela bien construida y basada en datos contrastados» (The Times)

Mujeres y Golondrinas

de dan brown

«Mujeres y Golondrinas es lo último del autor de El Código da Vinci. Combina de nuevo la acción trepidante con la más apasionante investigación. Es una magistral y extraordinaria ficción» (Wall Street Journal)

En la mismísima puerta de la CIA aparece asesinado Andrew Jackson –un ex-banquero– con un extraño símbolo escrito con tiza en su oreja. Para el profesor Pablo Goldbert no hay duda: Los Defensores del Santo Prepucio, que se enfrentan a la humanidad desde los tiempos de Ásterix, han regresado. Acompañado de Sabrina, una joven investigadora, y Di Leo, un detective, Goldbert comienza una carrera contra el reloj, con una búsqueda desesperada en las tierras de Siberia, para aclarar el misterio de la tribu perdida de los Patoruzek. Necesitará todo su conocimiento para descifrar las claves ocultas que Los Defensores del Santo Prepucio han dejado a través de los siglos en unos manuscritos que hay en Rosario y en una estación de servicio de Maciel, y todo su coraje para vencer al despiadado asesino, ya que el tiempo se agota y nuestra concepción de la anti-materia está en peligro.

3. Dragones y Pintores
de Dan Brown

«Dragones y Pintores es una fascinante novela bien construida y basada en datos contrastados» (The Guardian)

Dragones y Pintores

de dan brown

«Dragones y Pintores es una atrayente y documentada novela» (The Washington Post)

¿Por qué no sabemos muy bien dónde estaba la Atlántida? Durante siglos, El Templo de los Defensores del Secreto ha conseguido mantener oculta la verdad… hasta ahora. Antes de morir asesinado, Brian Jackson, el último Gran Maestre de una sociedad secreta que se remonta a la fundación de La Caterva de los Gnósticos, transmite a su nieta Cristina una misteriosa clave. Jackson y sus predecesores, entre ellos Atahualpa y el general Belgrano, han conservado durante siglos un conocimiento que puede cambiar la historia de la humanidad: el misterio de la Reina de Poseidonis. Ahora Cristina, con la ayuda del reportero Gabriel Dutto, comienza la búsqueda de ese secreto, en una trepidante carrera por las cloacas de Andorra, que les lleva de una clave a otra, descifrando mensajes ocultos en los más famosos cuadros de Rembrandt y en unas vidrieras de Rosario.

4. La Crisis del Crisol
de Dan Brown

«La Crisis del Crisol es una fascinante obra maestra de suspense con gran éxito de ventas y perfectamente documentada» (USA Today)

La Crisis del Crisol

de dan brown

«La Crisis del Crisol es una sugestiva obra que pasará a la historia» (The Independent)

Estamos a principios del milenio. Escondido en las alcantarillas de Rosario, los jefes de La Fraternidad del Templo del Vampiro guardan el oscuro secreto del Cofre que contiene el video del primer gol que marcó Messi. Un pastelero psicópata, Gustavo Bessolo, ha dado con ello de modo fortuito, cuando estaba repitiendo interiormente la letra de una canción de Arjona. Con la ayuda de la grafóloga Alejandra Conte, Bessolo tiene una acalorada discusión académica acerca de las claves ocultas en los manuscritos gnósticos, después de la cual sobreviene una encarnizada batalla en las cuevas de la antigua Constantinopla, mientras el precio del petróleo está claramente en peligro.

5. La Fortaleza del Diablo
de Dan Brown

«La Fortaleza del Diablo es una electrizante obra maestra de suspense con gran éxito de ventas y perfectamente documentada» (The Times)

La Fortaleza del Diablo

de dan brown

«La Fortaleza del Diablo es una sugestiva y verosímil historia de intriga» (Wall Street Journal)

En su nueva obra, fruto de dos décadas de investigación, el autor de “El Código Da Vinci” teje una trepidante historia de engaños y crímenes, en busca del secreto del Lienzo Dorado. Un fascinante recorrido por los misterios mejor guardados de los Parlamentos más antiguos, ambientado en las calles de Jerusalén. ¿Puede existir un código indescifrable?, Sabrina Baudhuin la criptógrafa estrella de la ultrasecreta Agencia Provincial de Colonización (APC, después Iryda), no puede dar crédito a sus oídos cuando su jefa, Diana Polito, la subdirectora de la Agencia, le informa de que han interceptado un código que ni siquiera el CNI puede descifrar. La única pista para romper el letal código parece estar oculta en el cadáver de un hombre que ha muerto asesinado en Añatuya, donde había sido enviado Mark, el prometido de Sabrina.




Y podríamos seguir.

Si te interesa crear tu propio “best seller” entrá aquí y dejá que el sistema haga el resto….

http://probar.blogspot.com/?&&

Preguntitas sobre dios, de Don Ata


Un dia yo pregunté:
Abuelo, ¿dónde está Dios ?
Mi abuelo se puso triste,
y nada me respondió.

Mi abuelo murió en los campos,
sin rezo ni confesión.
Y lo enterraron los indios
flauta de caña y tambor.

Al tiempo pregunté yo :
Padre, ¿dónde está Dios ?
Mi padre se puso serio
y nada me respondió.

Mi padre murió en la mina
sin doctor ni confesión.
Color de sangre minera
tiene el oro del patrón !


Mi hermano vive en los montes
y no conoce una flor.
Sudor, malaria, serpientes,
la vida del leñador.

Y que naide le pregunte
si sabe donde está Dios.
Por su casa no ha pasao
tan importante señor.

Yo canto por los caminos,
y cuando estoy en prisión
siento las voces del pueblo
que canta mejor que yo.

Hay un asunto en la tierra
más importante que Dios,
y es que naide escupa sangre
pa' que otro viva mejor.

¿Que Dios vela por los pobres ?
Tal vez si, o tal vez no .


Pero es seguro que almuerza
en la mesa del patrón.

martes, julio 10, 2007

La historia según los “americanos” (del norte, ¿acaso hay otros?)

Este es un esquema de la Historia tal cual la conoce, por haberla visto en el cine, el norteamericano promedio.
Hay algo de sátira en todo el texto y no pretendo que sea, realmente, un reflejo certero de lo que cualquier yanqui sabe de historia universal... de ninguna manera: ¡algunos hasta oyeron hablar de un tal Aristóteles... famoso naviero griego!



Al principio está el mito de la creación según la Biblia, versión Primera Iglesia Bautista.

Adán, Eva con ellos empieza la historia "americana"

A continuación viene el hombre de las cavernas, primitivo, semisalvaje. Generalmente hay morenos neandertales y rubios cromañones, siendo éstos los vencedores.

Después viene la Atlántida (es inútil que les digas que es un cuentito de Platón, creen a pie juntillas en ella y en los OVNIS) con avanzada tecnología y un gobierno opresor de tipo colectivista pero regido por un emperador.

La Atlántida se hunde en la misma catástrofe que el Diluvio Universal (otro mito que creen al punto de andar buscando el Arca en la frontera ruso turca) y sólo se salva Noé en una comodísima nave que no tiene nada que envidiarle al Titanic, y es más hidrodinámica que éste.

Aparecen pueblos bárbaros, como en Conan, con admirables anacronismos que combaten en la Europa pos diluvial que se parece extrañamente a la medieval.

Llegan luego los egipcios y otros pueblos orientales que suelen mostrarse como detestables opresores de un pueblo hebreo compuesto de hombres altos, rubios y de ojos celestes casados con mujeres ídem, si acaso aparece alguna morena es árabe o de algún pueblo innominado. Estos hebreos, claro está, escapan de Egipto guiados por Moisés en busca de la libertad y la democracia.

Moisés, un hebreo de apellido Heston

Vienen luego los griegos, también rubios, que combaten contra los "maricones" troyanos (excepto Héctor, un machazo) y contra los "bestiales" persas sujetos a un emperador colectivista y totalitario. A veces, en versiones sofisticadas, aparecen los espartanos, democráticos y guerreros, y los atenienses medio "maricas" también y a punto de ser dominados por su necia afición a la paz.

Espartanos ¿democracia?

Al toque llegan los romanos.

We are romans


Al principio son guerreros, sobrios, decentes y propietarios (granjeros) pero luego, desde Nerón, se vuelven sensuales, borrachines y se la pasan de orgía en orgía con niñas desnudas... esto dura hasta Cómodo con quien suponen se acabó el Imperio. De los demás emperadores apenas si oyeron hablar.


De fiesta en fiesta. Era lógico que cayera el Imperio


Cuando los romanos enfrentan a cartagineses, griegos, galos y germanos, incluso, son valientes y honorables; cuando les toca actuar frente los judíos se convierten en nazis sin remedio.

Esta es la época de Jesús; judío, predicador de la democracia y la filantropía, opuesto a la violencia (aunque siempre tiene un discípulo que parece cuadro del IRA al que convence de volcarse a la paz) y crucificado por los romanos fascistas. Resucita y (según los mormones viaja a América) sube al cielo en una explosión de efectos especiales.


¿semita, judío, campesino y revolucionario?. Pamplinas, miembro de los Scouts of America



Viene, de golpe, la Edad Media, larga y sin cambios, transcurre toda en Inglaterra (a veces por excepción ingresa al cuadro Francia, y hasta Siria si se trata de las Cruzadas).

En algún lugar de todo ese desbarajuste estuvo Mahoma de quien sólo creen saber que era un profeta de armas tomar.

En la Edad Media hay:

  1. caballeros buenos, anglosajones,
  2. caballeros malos, normandos,
  3. frailes simpáticos, algo bebidos por lo general
  4. obispos despreciables,
  5. cobradores de impuestos corruptos,
  6. campesinos explotados y sumisos (casados con campesinas bonitas, sin una sola imperfección en su cutis, siempre pretendidas por el caballero malo) y
  7. Robin Hood.


Medioevo: doce siglos de Kevin Cotsner

Entonces llega el Renacimiento.

Con el mal genio de Miguel Ángel, los inventos del primer científico loco; Leonardo y, a veces, la actuación especial del polígamo Enrique VIII, sucedido por la intrigante Elizabeth y sus caballerescos piratas.

Por esos tiempos, año más, año menos, Christopher Colombus descubre América, desembarca a la altura de Boston aproximadamente, acompañado de taimados y oscurantistas españoles; el tipo, por el contrario, es un idealista del relativismo cultural y un antropólogo "avant la lettre".

Colombus, que no Colón, amigo de los nativos y víctima de los oscuros intereses españoles

Inquisidores pueblan el paisaje de España y sus colonias, mercaderes y papas sensuales el de Italia y no hay nada más en el mundo que merezca ser mencionado.

Luego la historia se aleja de Europa.

En Inglaterra hay una revolución pro democracia con lemas como In God We Trust y Free Enterprise, los descendientes de estos pioneros se embarcan en el Mayflower y colonizan América...

por una extraña perspectiva el resto del continente queda sin nombre.

Puritanos, predicadores, con la Biblia y el mosquete
¡hacia la tierra de los libres y el hogar de los valientes!

En poco tiempo, los colonos se independizan de los británicos, aristócratas de labios desdeñosos y hablar pretencioso, con la risible ayuda de algunos franceses excéntricos que, luego, se irán a hacer la revolución en su propio país.

REVOLUTION!... ma non troppo
En el entretiempo los franceses mataron a sus reyes, pese a ser tan glamorosos, y pusieron en el poder a un genio medio loco, petiso y poco aristocrático, llamado Napoleón que perdió, por supuesto, por no llamar en su ayuda a las tropas americanas.

Los americanos, por su parte, conquistan el Oeste, que era mexicano, y matan o encierran a los "pobres indios" en sus reservaciones. Sólo un siglo después comprenden que estos salvajes eran unos adelantados en materia de ecología, magia y parapsicología.

También le quitan Texas a los mexicanos que, muy malos, querían imponer sus leyes a los ciudadanos americanos... ¡y hasta cobrarles impuestos!

¡Remember El Alamo!

Después se dedican a matarse entre ellos en la más importante guerra del siglo XIX, la de Secesión entre

  1. los blancos, buenos pero mal aconsejados, del sur y
  2. los blancos, buenos pero un poco engreídos, del norte
con motivo de la cuestión de la esclavitud de los negros.
Gana el norte pero el sur queda tan dolido que los negros deben dejarse capturar, de cuando en cuando, por el Ku Klux Klan.


El siglo XIX termina con los excéntricos inventos del segundo científico loco; Edison.

Es un festival de globos aerostáticos, submarinos y balas lanzadas hacia la luna.

En el siglo XX vienen las dos guerras mundiales, ganadas gracias a la generosa y desinteresada ayuda americana, aparecen y desaparecen algunos gobiernos sudamericanos.

Sudamérica es todo el territorio al sur del Río Grande formado por gauchos que usan sombrero de charro, duermen la siesta y bailan tango en el carnaval de Río, capital de Buenos Aires.

Entre sus presidentes se cuenta el general fascista y comunista, a la vez, Perón y su esposa

Madonna Evita.

Typical argentine gaucho (made in Hollywood)

Algunos yanquis ayudan a los pintorescos guerrilleros de Pancho Villa y otros le enseñan democracia a los salvajes de Nicaragua, Cuba y Puerto Rico.

Un tal Perry, no obstante, tiene tiempo para enamorar a la bella Madame Butterfly quien, por supuesto, cae rendida a sus pies.

Despechada tramará la destrucción artera de Pearl Harbour, aunque el Gobierno americano por supuesto ya sabía que esto iba a suceder...



From the halls of Montezuma
To the shores of Tripoli,
We fight our country's battles
In the air, on land, and sea.
First to fight for right and freedom,
And to keep our honor clean,
We are proud to claim the title
Of United States Marines.

En 1918 aparece el Imperio del Mal, que se vuelve más malo después de la derrota de los otros malos; los nazis que, paradoja, se pasan al bando comunista en masa y les construyen los cohetes espaciales... tan mediocres que siempre se les rompen.

Alemanes democráticos, que nunca fueron nazis, ayudan a los americanos a construir sus propias naves espaciales, mejoradas con la tecnología alien capturada en Roswell.

Un tercer científico loco; Einstein inventa la bomba atómica y la energía nuclear y se las regala al gobierno del Tio Sam.

Los judíos levantan el estado de Israel de la nada, en un desierto despoblado, y pelean con valor contra los árabes, aún buenos, pero aconsejados por los nazis.

Los rojos se enfrentan a los americanos en Corea, Vietnam y Afganistán y pierden siempre. Hay algunos descalabros en Vietnam, es cierto, pero todo es culpa de los burócratas de Washington que no querían bombardear más arrozales, de los pacifistas hippies y de los generales medio locos...

Cuba es otro "gran error" de Washington que tratan de olvidar fumando habanos... importados de contrabando.


Los setenta son los años del rock y la psicodelia.

Los ochenta de Reagan y el disco.

Rambo junto a los taliban... ¡ah, que tiempos cuando los malos eran otros!

Los noventa, de la caída del monstruo comunista.

En el 2000 los árabes se vuelven los malos más malos de todos los malos ¡y tienen la osadía de atacar la propia ciudad santa de Nueva York!

Pero la lucha continúa y todos saben cual será su final.

En el futuro habrá una sola nación en el mundo; los EEUU, con corporaciones multimillonarias, peligrosos pacifistas y luchadores individualistas...

menos mal que en ese momento volverá Jesucristo y se llevará de golpe, el rapto lo llaman, a todos los buenos...

empezando por ellos, claro, los americanos.

Al fin de los Tiempos, sólo ellos se salvarán

lunes, julio 09, 2007

7 maravillas 7

El día 7 del mes 7 del año 7 (2007, claro) una organización privada decidió difundir en Lisboa una lista de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo.
Cuestionada por muchos, desde la UNESCO al gobierno egipcio, llenó de legítimo orgullo a los países agraciados con la votación (se hacía por Internet o SMS y votaron unos 100 millones de personas) y decepcionó a los no elegidos; como sucede con toda votación.

Las maravillas clásicas; el término usado era theamata; "lo que hay que ver",
eran las siguientes, según listas procedentes de los escritores bizantinos (a veces discrepantes):

1. Las Pirámides de Gizeh.

2. Los Jardines Colgantes de Babilonia (se duda de su existencia)

3. El Sepulcro de Mausolo, tirano de Halicarnaso, en Asia Menor (de aquí nuestra palabra Mausoleo)

4. El Templo de Artemisa (Diana) en Éfeso, Asia Menor, actual Turquía.

5. El Coloso de Rodas o estatua gigantesca de Helios en esa isla hoy griega.

6. La Estatua de Zeus en Olimpia, Grecia, esculpida en oro y marfil por Fidias.

7. El Faro de Alejandría (o la Puerta de Ishtar en Babilonia para otros).

Todas ellas, excepto las pirámides y la puerta de Ishtar (reconstruida), han desaparecido y de hecho algunas no fueron contemporáneas.

Las nuevas maravillas; podés leer más en http://www.new7wonders.com/index.php?id=633 son:

  1. La Gran Muralla de China.
  2. El Taj Majal en la India.
  3. La ciudad de Petra en Jordania.
  4. El Coliseo en Italia.
  5. Chichén Itzá en México.
  6. Machu Picchu en Perú.
  7. El Cristo Redentor del Corcovado en Brasil.

Por protestas del gobierno egipcio las piramides fueron declaradas fuera de concurso y "maravillas honorarias" sea lo que sea lo que eso signifique.

Todo concurso es discriminatorio y relativo. Votar siempre es dejar a alguien como perdedor y, realmente, no estoy muy de acuerdo con esa ideología que divide al mundo entre "winners" y "loosers" ¿desde qué parámetros?...

Sin embargo, me presto al juego como juego y también elijo mis propias maravillas con los siguientes criterios:

sólo una por continente (a tal efecto consideré al Asia como dos, dada su diversidad cultural), que permanezcan en pie,

que tengan cierta historia (por eso no incluí a las Petronas de Kuala Lumpur o a la Ópera de Sidney)

y que simbolicen un logro de la Humanidad en algún aspecto.

Las pirámides las mantuve (espero me perdone Hawass) en atención a ser el único puente entre las maravillas clásicas y las modernas.

Aún así, me fue difícil la selección.



He aquí mi lista personal de maravillas, invito a cada uno de ustedes a darnos a conocer la que prefieran.

  1. América: Teotihuacán (México) el lugar de origen de la cultura tolteca, representante de una cosmovisión difundida por toda América (motivos teotihuacanos se han hallado incluso en Córdoba, Argentina)
  2. Asia Oriental: Angkor (Cambodia) donde la piedra parece florecer en esculturas, sitio de convivencia de las religiones hinduista y budista.
  3. Asia Occidental: Cúpula de la Roca (Palestina) símbolo de los tres monoteísmos abrahámicos pues se levanta donde estuviera el Templo de Jerusalén, está diseñada con criterios de los cristianos orientales y consagrada a la memoria del viaje a los cielos de Mohammed. De alguna manera es una esperanza de reconciliación entre esas tres creencias demasiado llenas de sangre pero portadoras de valores que aún reivindicamos.
  4. Europa: Torre Eiffel (Francia) monumento al desarrollo industrial pero también a la Revolución que dio origen a la primera cultura planetaria, símbolo de democracia, libertad, igualdad y fraternidad aún en ciernes.
  5. África: Timbuctú (Mali) la gran ciudad de los cuentos y los santos, recuerdo del gran poder y la magnífica espiritualidad de los hombres y las mujeres del África subsahariana, esperando su futura resurrección.
  6. Oceanía: Moais de la Isla de Rapa Nui (Chile) el remoto enclave de los pueblos polinesios, imagen de una ilusión y una catástrofe que podríamos repetir si no frenamos el deterioro ambiental.
  7. Gran Maravilla: Pirámides de Gizeh (Egipto) las primeras grandes construcciones de los humanos que aún sobreviven, creadas en base al ingenio humano tras centurias de ensayo y error, alimentaron los sueños de los hombres y las mujeres durante cuatro milenios.




Espero con ansias sus comentarios y sus propias propuestas de maravillas (creadas por el ser humano) del mundo.



domingo, julio 08, 2007

Patria indígena... Llaqta, Suyu, Mapu, Tetâ...


En estos días estoy estudiando como cambia nuestra visión de la Historia Argentina si la miramos desde la perspectiva de los descendientes de sus primeros habitantes, bien llamados indígenas.

No creo en los nacionalismos extremos, mucho menos en esas historias sesgadas que están de moda donde, so pretexto de oír la "voz de los vencidos", se los aisla del resto de la humanidad, se proyecta sobre ellos ideales anacrónicos o se les atribuyen hechos y actitudes que no existieron. Es, con todo, una reacción explicable dado el silencio con que fueron cubiertos durante largos siglos. Nuestros ancestros indígenas ¿quien puede asegurar que no posee alguno? no fueron siempre héroes, no tuvieron esa especie de aura "ecológica" que muchos les atribuyen, aunque ciertamente respetaban mucho más que los invasores a la Naturaleza, siquiera por temores mágicos, no formaron una entidad cultural única, ni se opusieron sistemáticamente a la invasión. Eran mujeres y hombres que vivieron, como nosotros, una historia que no pudieron elegir y, frente a ella, se posicionaron; resistiendo, contemporizando, escondiendo o luchando... hay que decir que generalmente con mayor dignidad que sus invasores.


En el nacimiento de la nación argentina, una nación inexistente entonces, una nación creada, una nación que es multiétnica y plural, la presencia nativa fue permanente y, en muchos casos, fundamental.

Acostumbramos a pensar en el Virreinato del Río de la Plata como un gran mapa compuesto por los territorios de cuatro repúblicas actuales; Bolivia, entonces el Alto Perú, Paraguay, Uruguay y Argentina más algunas regiones del Brasil (Río Grande, Paraná) y Chile (Antofagasta).


Sin embargo nada más lejos de la realidad; el Virreinato era un territorio rodeado, por el norte y por el sur, por extensos dominios ocupados por los pueblos originarios y no se piense que se trataba de la frontera de unos pueblos civilizados con hordas bárbaras o de territorios reivindicados por la Corona española porque no era así. Existían tratados formales, algunos se remontaban al siglo XVII, que reconocían a los pueblos originarios unos territorios bajo su exclusivo dominio.

La presencia del indígena, tanto el sometido como el libre, fue una constante durante el periodo colonial.

Los "indios" encomendados del Noroeste estuvieron presentes desde entonces como artesanos y campesinos explotados. Algunos de ellos perdieron sus marcas de identidad, otros las conservaron en la oscuridas, muchos las recuperaron en estos últimos años.

Los guaraníes, colaboradores entusiastas del mestizaje, fueron la base poblacional del Paraguay y la fuerza de trabajo que hizo posible el surgimiento y apogeo de las Misiones Jesuíticas.


Los comenchingones fueron habituales en las ciudades de la intendencia de Córdoba y los huarpes y pehuenches en las de la región cuyana.

Los libres; abipones, qom, wichí eran el terror de los vecinos santafesinos pero también una presencia familiar en la imensidad del Chaco.

Los libres; mapuches de los más diversos pueblos eran frecuentes visitantes de la nueva capital del Virreinato, la ciudad puerto de Buenos Aires, donde estuvieron en 1806, ofreciendo sus servicios contra los británicos y en 1810 donde, dice el propio Virrey depuesto, estuvieron en el Cabildo Abierto del día 22. El mismo 25 los lonkos Quintelén, Negro, Epugner, Errepuento y Vitoriano firmaron, junto a los winka, el petitorio que pedía la renuncia definitiva de Cisneros. No era la primera vez; en las invasiones inglesas los indígenas habían ofrecido sus servicios contra "los colorados" y desde entonces hubo una constante, aunque silenciada, presencia de los pueblos originarios entre las tropas patriotas.

San Martín, casi sin dudas mestizo, requirió para sus granaderos la presencia de guaraníes de las misiones, descendientes de los que enfrentaran la entrega de sus tierras ancestrales a los portugueses. Para el Libertador los "indios" eran "nuestros paisanos"; un ejemplo para la lucha por la liberación sudamericana.

El ejército del Norte, aquel que sufrió las mayores privaciones en la dura campaña del Alto Perú, contaba en sus filas con guaraníes y collas.

No en vano nuestra Bandera ostenta al Inti del Tawantinsuyu, nuestro himno menciona a las tumbas del Inca y nos considera "sus hijos y el los dos primeros cañones de la patria llevaron los nombres de Mangoré y Túpac Amaru.

No fue un detalle pintoresco de Belgrano la propuesta de un soberano de la estirpe incaica; el Congreso de las Provincias Unidas en Sudamérica (no de la chiquita y esquiva Argentina que vino después) ya había hecho pública la declaración de la Independencia tanto en castellano como en qeshwa y aymara, darle el poder a un descendiente de Túpac Amaru y hacer del Cusco la sede de gobierno de la "nueva y gloriosa nación" hubiese sido, quizás, la consumación lógica de aquella política americanista.


El acta del Congreso en castellano y qeshwa

Antes de ello, en la que fue nuestra primera declaración de Independencia; el Congreso de Arroyo de la China convocado por Artigas, también habían hecho acto de presencia los pueblos indígenas.

Los años que siguieron cambiaron muchas cosas. Las divisiones existentes se hicieron más hondas, la guerra civil se abatió sobre los campos del desmembrado Virreinato y las esperanzas de aquella primavera, cuando criollos e indios pelearon juntos por la misma Patria, se helaron bajo las frías razones de los "civilizados".

Hoy los pueblos indígenas, preexistentes a la artificiales divisiones de la Patria Americana, se levantan nuevamente. No sólo reclaman, pretenden ser partícipes con su cultura, su lengua, sus tradiciones de una sociedad que creció dándoles la espalda.

Nosotros también nos levantamos y nos reconocemos como sus hermanos, como parte de una misma realidad multiétnica, como descendientes de una misma sangre (una muestra genética del 2005 reveló que el 56% de nosotros tenemos antepasados indígenas:http://www.clarin.com/diario/2005/01/16/sociedad/s-03415.htm), como herederos de 10.000 años de historia argentina.

Etnias indígenas en la Argentina (Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Ind%C3%ADgenas_de_Argentina)









sábado, julio 07, 2007

Disquisición para un dolor de muelas



El atroz, espantoso, abominable ¡Neguijón! (no me vengan con el Necronomicón, Abdul Alhazred no sabía cuál era el mayor horror del Universo)











¡El gusano de las muelas! ¿quien que haya sentido alguna vez ese insoportable dolor, que se hace más terrible a medida que aumenta el fin de semana y se cierran las guardias odontológicas, no ha experimentado en carne propia el aguijón del terrible Neguijón?. Porque ese es el nombre del terrible monstruo, no por pequeño menos destructivo; flagelo enviado por Dios para que purguemos nuestros pecados, azote de los hombres y con una malignidad mayor que el mismísimo demonio Asmodeo.
Todos los pueblos han creído, quizás con la razón que da el dolor, en la existencia del terible diablo que se aloja en las piezas dentarias. Neguijón era el nombre que se le daba en el Siglo de Oro (y es también el título de una novela del escritor peruano Fernando Iwasaki, nacido en Lima, 1961) y como un anticipo del igualitarismo por venir atacaba a todos por igual; ricos y pobres, santos y pecadores, mujeres, hombres, indios, negros y hasta al mismísimo rey. No existía, claro (¿seguro?) pero ¿de que otro sitio podían proceder esas punzadas, ese latido, aquella destrucción lenta y torturante de los dientes?.
En las sociedades antiguas, que reducían todo a la dimensión religiosa, supersticiosa si prefieren mis amigos creyentes, no podía caber duda que tantos males que se abatían sobre el hombre caído sólo podían proceder de seres malignos, a medio camino entre entes mágicos y ángeles oscuros. Había, claro está, remedios pero era evidente que sólo resultaban efectivos cuando eran acompañados de las oraciones apropiadas, sin ellas la corteza de sauce, por citar el ejemplo de Josmag, carecería por completo de acción. Modernos y positivistas rechazamos estas creencias fruto de etapas, nos gusta creer, superadas en favor de la ciencia fría, dura y objetiva. Si te duele la muela, camarada, tómate una de estas y, como dicen los médicos yanquis, "llámame por la mañana".
En vano echamos a estas entrañables creencias por la puerta de entrada; se nos cuelan de nuevo por la ventana.
No está mal, después de todo sabemos que esta especial combinación electroquímica que es nuestro cuerpo hay mucho más que sinapsis y neurotransmisores; la conciencia, esa especie de virtualidad de base física, juega un rol fundamental y su influjo es determinante a la hora de producir la cura. Cuentan que, carezco de la cita precisa, un día el matemático y filósofo Blaise Pascal sufría un horrible dolor de muelas; sin embargo, puso toda su atención en la resolución de un problema, concretamente el de las curvas cicloidales (¡vaya afición!). Cuando logró su cometido, dicen, se dio cuenta de que su dolor había desaparecido.
¿Volveremos, entonces, a la magia y a los conjuros contra el viejo Neguijón?
No estaría mal, en algún punto, pero sería un falso retorno (fundamentalista le decimos algunos) la modernidad no puede, ¡no debe! ser obliterada pero como buenos dialécticos sí podemos recuperar, con conciencia de sí, la vieja magia y saber, como intuyó el genial Blaise, que la virtualidad tiene su lugar en la curación.



Ahora, si me disculpan, voy a atarme una piel de culebra (¿dónde consigo una a esta hora, en Peressotti?) en torno de la cabeza y a quemar alabastrites molidas ¡porque no doy más con este dolor de muelas!

jueves, julio 05, 2007

οφελον ανειχεσθε μου μικρον τι αφροσυνης αλλα και ανεχεσθε μου

¡Ojalá me tolerasen ustedes un poco de locura!, sí, ¡tolérenme! dice Pablo en la cita que encabeza este blog. Lo hace cuando, herido, se defiende ante la comunidad de Corinto.
Lo que siguen son unos cuantos versículos donde se gloría de su misión apostólica...

San Pablo, por El Greco


Hoy quiero ser un poco jactancioso.
Hoy quiero caer en la inmodestia, no suena bien, lo sé. No es lo que corresponde ni lo políticamente correcto. Sin embargo a veces hace falta este ejercicio de lo que una mirada superficial calificaría de orgullo.
¿Por qué no?
¿Por qué tener vergüenza en decir lo que uno tiene de bueno?
¿Qué hay de malo, esencialmente, en el elogio?
Voy a hacer el mío, les propongo a ustedes también tomarse un tiempo para alabarse, para decirse todo lo buenos, lo importantes, lo "grandes" que son.
Que conste, porque..., bueno, la inculcada modestia puede más, que lo hago en un momento muy especial de mi camino; en el fondo de un pozo, a medianoche y con esa espada que conoció Damocles sobre mi cabeza...

He cometido infinitas tonterías, algunas serias, otras graves, unas pocas han roto los límites de la legalidad (son de las cuales menos me arrepiento, quizás por ser argentino), más de las que quisiera han herido a mis semejantes... ¡esas son las que de verdad duelen!
¿No lo hiciste también vos?
¿No nos pasamos los días cometiendo pequeñas o grandes torpezas, memeces, bobadas o necedades?
Sin embargo nunca intenté lastimar a nadie, a lo sumo reaccioné con brutalidad, herido y acosado, pude entonces ser un agresor, sí, pero eran movimientos reflejos... nunca busqué la destrucción de aquellos que me rodean. Aún a aquel que considero mi mayor "malefactor" he dejado de desearle malaventuras. Ojalá prosperes "Giges" sólo espero que no siga siendo a costa mía...

Tengo algunas habilidades, llamémosles de este modo, que si bien no son excepcionales pueden servir para hacerle la vida más fácil a más de uno (a más de tres también). Memoria, cierta capacidad de relacionar hechos, ortografía superior a la media (por el contrario la caligrafía es inexistente), poder de síntesis (a veces), una pizca de buen humor y algo de ingeniosidad.
Si la inteligencia se define por la capacidad de resolver problemas, y si esos problemas requieren de memoria y procesamiento de datos, entonces puedo decir que soy inteligente... tan inteligente como una PC cargada con Windows (a veces NT, otras 98 y en casos excepcionales, y trágicos, XP con varias sesiones abiertas e inestabilidad crónica).
Con estas aptitudes (en otro tiempo hubiese dicho talentos) nunca me he negado a echar una mano. Fuera quien fuera el o la que ha tocado a mi puerta jamás se ha ido con las manos vacías.
Un problema para mi hermosa hija, un juego para mi terrible Daniel, un texto para mi Amada, un resumen de historia de Francia para la mejor amiga que he tenido, un apunte sobre el calendario hebreo para alguien que tocó mi corazón o un teorema para la mejor docente de la escuela Puig (Alejandra, claro) han encontrado en mí los medios para su realización más o menos completa, los recursos de investigación, la dedicación más plena y en ocasiones hasta la obsesión.
¿Qué querés que te baje el tema de Patito Feo para ayer?
Dale, lo estoy haciendo ya, con video, tapa y todo.
¿Qué necesitás saber cuáles son los símbolos nacionales de Burkina Faso?
¿O cómo imprimir tarjetas de visita?
¿O que te cuente cómo fue que Gramsci terminó en cana?
¿Que me quede con los chicos porque tenés que salir?
Ahí estaré, ahora te lo hago, enseguida, contá conmigo, estoy al pie del cañón, por supuesto, on my way, tout de suite...

Y aún más. Te consigo la historia completa de Burkina Faso, te mando por correo las tarjetas impresas, te resumo la vida de Antonio, te escaneo la foto y te busco audio... me quedo con los chicos, te lavo los platos, hago la cama y te espero con un café.

Así soy, nadie me obliga, me gusta colaborar, ayudar, ser útil.

No sólo con los amigos/as; pocos, ¡ay!, en mi vida porque la amistad no es sólo dar, es también pedir y esto no ha sido nunca mi fuerte...

Con los chicos de la escuela (aborrezco la palabra alumno = sin luz) a los cuales he llegado a hacerle tareas o pruebas personalizadas (una para cada uno, con su propio nombre y ejercicios adecuados a su nivel de aprendizaje) o regalarles las fotocopias, o pagarles paseos (lo cual no es raro en maestros/as de la Puig), con chicos de la calle, con desconocidos, con mis colegas, con mis conocidos de foros de internet... con vos, que me estás leyendo. Para lo que necesités: acá estoy.

No hay muchos más méritos en mi vida.
Se puede resumir fácil: tengo habilidades (menores creo yo) y las pongo al servicio de quien lo necesita.

Algún día, más tarde o más temprano, me alcanzará la muerte; es decir la nada. Si algo puedo pedir, de antemano, para aquel momento será un epitafio más o menos así:

Hic iacet Gustavvs alias Gvsti

Nunca quiso lastimar a nadie.

Aunque,
más veces de las que quisiera,
lo hizo.

Era memorioso y un ávido lector.
Siempre intentó que esas capacidades sirvieran a los demás.
Fue docente y quiso ser escritor.

Si sus restos te son de utilidad, tómalos:
él ya no los necesita.


Falta un tiempo, sea como sea, para aquel momento. Sin embargo estas palabras, u otras similares, creo que me hacen justicia. Como ves sigo ayudando, ya compuse mi propia lápida ¿qué más querés?

Bromas aparte.
Humor negro afuera.
Es bueno de cuando en cuando hacerse un poco de autobombo, acariciarse un poco, mimarse el ego y decirse: "no soy tan malo, algo (o mucho) valgo"
Experiencia extraña en nuestra cultura cristiana, pese al ilustre antecedente paulino, pero reconfortante y necesaria.
Este ha sido mi elogio...

Ahora vos, lectora, lector, ¿por qué no intentás elogiarte a vos misma/o?

martes, julio 03, 2007

En mi cumple: Por favor, dibújame un cordero


Hoy cumplo cuarenta y tres años, lo que viene a significar que ya llevo 15705 días sobre la Tierra. ¡Cuánto tiempo desde que dejé el asteroide B 612!

Exiliado en este planeta vago por él entre reyes, banqueros, hombres de negocios, sabios y ecos.
Algún que otro farolero iluminó mis noches, compartí mesas con varios bebedores y me sedujeron varias serpientes, de algunas de las cuales guardo maravillosos recuerdos.

Mostré mis dibujos de boas a demasiadas gentes, también debí aprender a callar cuando sólo veían ante sí inofensivos sombreros.




Hallé una rosa, única, extraña, inquietante. La cuidé, la regué, quité los baobabs de su alrededor.

Me alejé de ella porque no podía entenderla.

Ahora estoy en el desierto, a mil millas de toda región habitada, preguntándome que será de aquella rosa que, sólo ahora lo sé, era diferente a todas las otras rosas.

El zorro me ha dicho que no se ve bien sino con el corazón. Intentaré seguir su consejo, quizás eso es lo que fui incapaz de hacer durante la mayor parte de los últimos cuarenta y tres años.

Cuarenta y tres años...

Cuarenta y tres...


Cuarenta y tres fueron las veces que el Principito vio las puestas sucesivas de Sol en un día de particular melancolía.

En su homenaje, escribo este blog solitario, también melancólico, pero esperanzado.

Ah, y te pido, visitante que cruzas este desierto:

S'il vous plaît... dessine-moi un mouton !

P D: También dedico este blog a esa rosa única, maravillosa, irrepetible... Alguna vez volveré a vos; duraznito en flor!

domingo, julio 01, 2007

En un día de elecciones (en el cual se elige bien poco)



Hace tiempo quería escribir estas líneas.
Me detenían el temor a mi propia incapacidad de expresión unida a ideas aún no suficientemente maduradas.
Hoy, cuando en la provincia de Santa Fe se "celebran" elecciones primarias, me demoro mirando a los resignados votantes y, en una tarde gris, escribo más que nada para aclarar mis conceptos.

Elecciones, democracia, ideales.

Hace ya veinticuatro años que venimos votando. Para muchos de nosotros casi un hábito, para otros todavía una sorpresa renovada, una enojosa cuestión para los más. Las elecciones, es cierto, no despiertan demasiado entusiasmo; sabemos, o creemos saber, de sobra que los profesionales de la política (mal llamados políticos) se cuentan entre los bichos más astutos y taimados de la Creación, poco esperamos de ellos y menos que nos digan la verdad. El voto es, entonces, una obligación molesta, una mansa costumbre impuesta que nos autoriza, cada cierto número de años, a elegir nuestra pequeña caterva de dictadorzuelos para dejarlos hacer lo que les plazca con nuestra vida durante el tiempo que dure su mandato... amén, claro, de enriquecerse en el cargo.
Es triste.
Es lo que hay, diría alguno.
Peor era la dictadura se animaría a afirmar, democráticamente, un vecino al tiempo que los demás asienten pero, por lo bajo, piensan: "no tan peor". El anhelo por el orden, la "mano dura", la justicia expeditiva y demás lindezas está a la vuelta de la esquina.
Para todos; para ese viejo caracamán, para la emperingotada maestra, para el locuaz tachero, para mí y hasta para vos... sí, para vos, no me mires con esa cara, que alguna vez también te quejaste de los políticos de m... y mandaste a la p. q. t. p. a piqueteros, sindicalistas o a los vecinos de Nuevo Alberdi que cobraron cinco lucas por las inundaciones.
Pueblo facho, el nuestro, con veleidades socialistas, a veces, pero de un socialismo a la Bellamy, ordenado, limpito, rubio... y dirigido por el mejor de los políticos: ¡uno mismo, faltaba más!
¿Es todo tan así?
¿Carece de solución este amasijo de corrupción, prebendas y trampas electorales?
¿Es la destrucción de todo cuanto hay, empezando por los políticos profesionales, la mejor manera de acabar con el problema... y con los que lo causan?

Los muchachos (y chicas, si las hubiera) del PCR llaman a no votar y seguir (?) en el camino del argentinazo triunfante para, y cito; "imponer un gobierno de unidad popular"

Algunos amigos/as (y otros/as que no lo son tanto) consideran que todo está tan mal que habría que sembrar varias bombas estratégicas (empezando por las sedes de los actores sociales más "reformistas" y los locales electorales) para alcanzar el
casi místico resultado, después de tal paligenesia, de una renovación de la vida pública; no se sabe muy bien de qué manera.

Ciertas gentes, con las que comparto el lugar de trabajo, maldicen despreocupadamente a los políticos, los curas, los sindicalistas y los negros villeros haciendo gala de un ecléctico cinismo para, después, reproducir en pequeño (con sus alumnas y alumnos, por ejemplo) lo mismo que critican.

Yo mismo, last but not least, me conduelo de la existencia de un partido de izquierda al que no me de vergüenza votar... ¡y que al menos sepa redactar un texto!.

Las elecciones, con esa historia tan ignorada de luchas populares detrás, se han vuelto el símbolo y la razón de ser de una democracia con pocas ilusiones y, en el camino, se presentan como la ocasión suprema de exhibir la falta de ideales que caracterizan a estos primeros años del siglo XXI.

Una ilusión desilusionada.

El día sigue gris. La salida parece imposible.
¿Podemos escapar al dilema entre la democracia coja o la dictadura plena?
Tengo la intuición, cada vez más clara, de responder por la afirmativa. Sólo hay que redefinir nuestra noción de democracia... demasiado contaminada con la de otras formas de Estado.
Digo expresamente Estado y no gobierno porque la democracia tal como la concibo es mucho más que una forma de elegir autoridades.
La principal característica de un Estado Democrático es su incompletud, su negación desde el fundamento, de ser una respuesta a todas las demandas del ser humano en sociedad. Las autocracias, las monarquías y las aristocracias, por no hablar de las teocracias, se consideraban a sí mismas emanaciones de un orden cósmico predeterminado; el zar, el soberano, los nobles ejercían su poder por delegación de la mismísima divinidad (no importa mucho si este dios era llamado con otros nombres menos sonoros), eran los dueños del Estado, eran su fundamento último y su sola presencia otorgaba eficacia a los actos. Sin duda hay una gran distancia entre el rey de Francia que curaba a los escrofulosos con su simple toque y los ilustrados duques de Toscana en los comienzos de la Modernidad, pero la ilusión es la misma: hay un ser (o varios) designados para regir nuestra sociedad que encarnan en sí mismos todo el poder y la realidad del Estado (
L'État, c'est moi), estos personajes tienen el poder de cambiar nuestras vidas, de sus decisiones dependen la prosperidad o la miseria, la guerra o la paz, la subisistencia misma de la sociedad.
No ocurre, o no debería ocurrir, lo mismo en la Democracia.
Es menos ambiciosa, es menos totalizadora, es más modesta en sus aspiraciones.
Y sin embargo es completamente revolucionaria en sus consecuencias.
En lugar de uno, dos, tres, cientos de ilustrados gobernantes nos ofrece la magnífica representación de millones de soberanos cada uno de los cuales es, en potencia, el Estado.
No hay reyes con mágicos poderes, no hay dioses que sancionen un decreto por la eternidad, no hay curas milagrosas ni decisiones soberanas que hagan brotar espigas de trigo o caer el rayo vengador sobre la gleba. Nada de eso.
Hay miles de pequeños mandatarios, anónimos, grises, fríos si se quiere, ejerciendo una acotada fracción de poder emanada de millones de voluntades. No hay glamour, claro, pero tampoco tiranía.
Sucede, empero, que por vivir tantos siglos a la sombra de monarcas que pretendían ser dioses (y de un dios que gustaba de presentarse como Rey de Reyes) nos acostumbramos a la magia y creemos en la eficiacia "ex opere operate" del gobernante de turno. Él también, por su parte, se la cree y nos presenta el hecho de elegirlo como la posibilidad cierta de salvación (por eso es tan eficaz el recurso publicitario en la campaña electoral; apunta a nuestros sentimientos de religiosidad atávicos). Abramos los ojos, no hay tal.

La democracia es un sistema estatal donde la voluntad general determina la trayectoria política. Es un estado participativo, en niveles nunca colmados, siempre aspirando a un mayor reparto del poder (y por ende de la riqueza) donde todos y cada uno somos responsables de los actos políticos, donde todos y cada uno hacemos política en cada una de las decisiones cotidianas.


Un camino de libertad.

Ahora, con el camino despejado de inexistentes mesías, podemos contemplar las elecciones de otro modo.
Como una nueva oportunidad. Como un algo, incompleto, cojo si se quiere, pero una posibilidad de cambiar.
¿Cambiar qué? ¿La vida?
Si y no como diría Abelardo (no el de Piluso, claro).
En las elecciones se reafirma la opción por la democracia, aún por esta discapacitada democracia, aún por esta especie de fachada a la que le falta el techo y cuyo piso está cubierto de inmundicia, aún, si querés, por el menos malo de todos los malos posibles.
La elección entonces, para mí y no pretendo (vicio de maestrito diría Juan Karlos) sentar cátedra, el momento en que la democracia ejercita su diástole para usar una figura fisiológica, cuando se relajan por un momento las estructuras que parecen dadas de una vez y para siempre para dejar entrar la sangre, para permitir la oxigenación del músculo cardíaco, para, en fin, renovarse. En la elección volvemos a decirnos, a nosotros mismos, a los demás, a los políticos profesionales sobre todo, que nada es permanente, que todo se puede poner en cuestión, que no existen señores con derechos hereditarios, dueños de vidas y haciendas...
¿Es tan así? ¿es siempre así? ¿es así ahora?
No, por cierto.
La democracia nuestra está mediatizada por partidos, está cooptada por los empresarios (los grandes ausentes a la hora de repartir culpas), está desfigurada por lobbies y camarillas. Es un músculo cardíaco hipertrofiado, para seguir con la figura, pero uno no deja morir al corazón cuando sobreviene un infarto ¿verdad?.

El movimiento siguiente es la acción.
Votar y quedarse sentado esperando que el "representante" haga.
Votar y quejarse sentado de lo que el "representante" hizo o dejó de hacer.
No votar y lamentarse.
No votar y esperar, mágicamente, "que se alcen los oprimidos"
Son todas opciones que niegan el segundo momento de la democracia. Son, en el fondo y aunque provengan de partidos que se digan de izquierda, opciones fascistas... con un discuso parecido accedieron al poder el Führer y el Duce.
Votar y exigir que se cumplan los derechos.
Votar y salir a la calle.
Votar y luchar para abrir la democracia a una mayor participación.
Votar e intentar ser votado para cambiar las cosas.
Son todas opciones que refuerzan la democracia, son sístoles que impiden la esclerosis. Son, de movida, opciones de izquierda. Y son, por lo tanto, las que elijo para mí y para el pedacito de patria en que me toca vivir.

Ante el portal del Instante

No es como lo había imaginado.
No hay demasiado que ver a mi alrededor; sólo el camino seco y polvoriento en la última milla y el horizonte verdeazulado donde se adivinan los árboles que he dejado atrás.
En cuanto a lo que me espera más allá me cabe la ignorancia más absoluta.
El portal es lo que me detiene ahora.
Bajo, macizo, sin gracia. No es el arco que esperaba, no es la grácil puerta plateresca ni el macizo portal del viejo Tiahuanaco. Es un crudo compuesto de mampostería de diversas épocas de mi vida; deslucido en parte, pintado con apresuramiento en otros lugares, graffitis ya indescifrables lo cubren (he usado demasiado de las palabras en mis años), imágenes como restos de arrancados reclamos publicitarios aparecen aquí y allá deshaciéndose caleidoscópicamente.
Es así y no me quejo.
Es mi portal.
Es mi instante.
Es el momento en que debo hacer la Gran Afirmación... y la hago sin saber que habrá después de la siguiente vuelta del camino, y la hago con leves indicios de que todo aquello será, sino mejor, sí aceptable y redimible, y la hago, en fin, con pleno conocimiento de mi fragilidad.
Me atrevo, sin embargo, y lo digo en alta voz:
¡SEA!
Acepto esta vida que me ha sido dada por obra del azar.
Acepto todo cuanto ha traído de bueno y de malo, sin preferencias y sin rencores.
Acepto que cada momento vivido se repita; sin que nada falte: felicidad y dolor, hastío y entusiamo, plenitud y carencia, errores y aciertos.
Yo, que en nada creo, que no espero Cielo ni Infierno, que no soy más que un amasijo de átomos y vacío... me impongo a la aparente banalidad de la Vida y la acepto plenamente, sin ira, con alegría y con danzas.
Y aquí, frente al portal del Instante, soy feliz.