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domingo, mayo 11, 2008

Todos con Bolivia!


Ante la gravedad de lo que está sucediendo en la hermana república de Bolivia, subo el llamamiento “La Conspiración para dividir Bolivia debe ser denunciada” que fue distribuido en la conferencia de prensa ofrecida por el presidente Evo Morales Ayma el 21 de abril de 2008 en la sede de la Organizacion de Naciones Unidas.

La situación se ha vuelto extremadamente peligrosa como resultado de las acciones subversivas de la oligarquía de Santa Cruz y la injerencia de Estados Unidos, a través de su embajador Philip Goldberg.

Es hora de demostrar nuestra solidaridad con el pueblo de Bolivia. Si estás de acuerdo con el documento que anexamos, pon tu firma y difúndelo.

El sitio para adherirse es Todos con Bolivia,
http://www.todosconbolivia.org

y la dirección de correos
solidaridad@todosconbolivia.org

LA CONSPIRACIÓN PARA DIVIDIR BOLIVIA DEBE SER DENUNCIADA

El proceso de cambios a favor de las mayorías en Bolivia corre el riesgo de ser brutalmente coartado. El ascenso al poder de un presidente indígena, electo con un respaldo sin precedentes en ese país, y sus programas de beneficio popular y de recuperación de los recursos naturales, han tenido que enfrentar desde los primeros momentos las conspiraciones oligárquicas y la injerencia imperial.

En los días más recientes, la escalada conspirativa ha alcanzado sus cotas máximas. Las acciones subversivas y anticonstitucionales con que los grupos oligárquicos pretenden dividir la nación boliviana, reflejan la mentalidad racista y elitista de estos sectores y constituyen un peligrosísimo precedente, no sólo para la integridad de ese país, sino también para la de otros países de nuestra región.

La historia muestra con sobrada elocuencia las terribles consecuencias que en todos los terrenos han tenido para la humanidad los procesos divisionistas y separatistas inducidos y respaldados por poderosos intereses foráneos.

Ante esta situación, los abajo firmantes queremos expresar nuestro respaldo al gobierno del Presidente Evo Morales Ayma, a sus políticas de cambio y al proceso constituyente soberano del pueblo boliviano. Al propio tiempo, rechazamos el llamado Estatuto autonómico de Santa Cruz por su carácter inconstitucional y por atentar contra la unidad de una nación de nuestra América.

Llamamos a todas las personas de buena voluntad a que unan sus voces para denunciar por todas las vías posibles esta maniobra divisionista y desestabilizadora en una hora histórica para la América Latina.


FIRMANTES:

Adolfo Pérez Esquivel (Argentina); Rigoberta Menchú (Guatemala); Noam Chomsky (EEUU); Oscar Niemeyer (Brasil); Eduardo Galeano (Uruguay); Ignacio Ramonet (España/Francia); Elena Poniatowska (México); Frei Betto (Brasil); Gianni Vattimo (Italia); Adolfo Sánchez Vázquéz (España/México); Ernesto Cardenal (Nicaragua); Armand Mattelart (Bélgica); Ramsey Clark (EEUU); Manu Chao (Francia/España); Franz Hinkelammert (Alemania/Costa Rica); Francois Houtart (Bélgica); Alfonso Sastre (España); Paul Leduc (México); Fernando Pino Solanas (Argentina); Roberto Fernández Retamar (Cuba); Howard Zinn (EEUU); Keith Ellis (Canadá); Jorge Enrique Adoum (Ecuador); Belén Gopegui (España); Jesusa Rodríguez (México); Stella Calloni (Argentina); Joao Pedro Stedile (Brasil); Eric Toussaint (Bélgica); Rafael Cancel Miranda (Puerto Rico); Richard Gott (Reino Unido); Miguel D´Escoto (Nicaragua); Silvio Rodríguez (Cuba) siguen firmas....

martes, diciembre 18, 2007

El oponente






Maravilloso poeta; Milton.
Releo su Paradise Lost... pesado y pomposo a veces, magnífico y resonante, otras. La única epopeya medianamente aceptable que ha podido producir el cristianismo; religión que calza bastante mal con la épica.
Está escrito en un inglés perdido en las nieblas del pasado, el inglés de una pequeña isla lejana en camino de soñarse imperio, el inglés de campesinos algo huraños, desconfiados, y felices en su monotonía rural, el inglés de los puritanos que rompían los viejos moldes en pos de su república cristiana.
Me detengo en el pasaje del libro 1 donde Satán "recorre sus dóciles escuadras", bello aún en su rebelión y su derrota.


Es imposible no evocar, entonces, a la poderosa figura de Melkor (Morgoth) en el Silmarillion y uno coincide con Auden: "Tolkien ha triunfado donde fracasó Milton".
Es que Morgoth es terrible; respira horror y malevolencia, no se insinúa como un traidor, sino que lo es sin ambages, se siente miedo en su presencia... miedo y una invencible repugnancia.
Otra cosa es este Satán tan bien logrado que deja de ser el arcángel caído, dibujado con tan puras líneas que se nos muestra más humano que el propio Adán, patético cobarde, o la voluble Eva... infinitamente más interesante que un Dios que no puede menos que ser perfecto y, como tal, predecible.
Este líder de la rebelión celestial, este bolchevique o guerrillero del Empíreo, no es en modo alguno un tirano, mucho menos un traidor de sus congéneres. Por el contrario "en sus miradas crueles se percibe el remordimiento y el dolor ante las desgraciadas víctimas de su culpa". Es un demonio compasivo.


Y este dolor satánico crece, nos dice el poeta, "cuando piensa que toda aquella multitud está padeciendo sólo por seguirle, por ser fiel a su causa". Líder de un pueblo en el exilio, encabezando la primera "Larga Marcha" de la historia del Universo, el que será llamado Diablo no rehúye su responsabilidad, ha sabido ganarse el corazón de los suyos y esta lealtad crea en él una obligación que, en modo alguno, rechaza. Es, también, un demonio responsable de sus actos.
Finalmente quiere tomar la palabra ante sus fieles capitanes y sus perseverantes huestes pero, recita con evidente complacencia John Milton, "por tres veces distintas intenta hablar a sus valerosas tropas y otras tantas se lo impiden las lágrimas que se agolpan, sin quererlo, en sus ojos tenebrosos". Sí, Satán, el Diablo, el Demonio, es capaz de llorar.



A esta altura el lector que no esté cegado, adormecido, por la enseñanza religiosa, aquel que conserve su juicio crítico, no puede menos que simpatizar, como Mick Jagger, con el diablo. A diferencia de aquel, educado pero criminal, éste quizás por su juventud, es de otra clase; no un asesino, no un traidor o un sombrío urdidor de males, sino por el contrario, un tipo responsable, un guía que asume como propias las tribulaciones de su pueblo, un conductor, militar, sí, pero sobre todo humano.
Entonces, cuando nos sorprendemos de ver bajo luz tan favorable a aquel que tantas veces nos enseñaron a odiar y temer, o a odiar por temor, Milton da un giro genial, el más logrado de todo el poema a mi juicio, y nos presenta el discurso del diablo a su gente.

Es una pieza oratoria que muchos de nosotros podríamos suscribir, un manifiesto contra la omnipotencia, contra la soberbia de un dios demasiado seguro de sí mismo, un grito de rebelión que se alza en nombre de la libertad, de un alma demasiado grande para aceptar ser, meramente, un juguete del creador.

Un canto de dignidad, de no sentirse vencido ni siquiera en las mazmorras del infierno, una respuesta honorable a la ignominiosa derrota infligida por las fuerzas angélicas que, hermanos nuestros, prefieren doblar el cuello y ser llamados siervos antes que, orgullosos, arriesgarse al azar de vivir sin amo.

No cae, Satán, en el individualismo. Es la suya una lucha colectiva contra el despotismo y la comodidad de las doradas cadenas celestiales. Apela a sus compañeros no como déspota, sino como militante de una misma causa libertaria.

Este diablo tan humano, este demonio compasivo y rebelde, este Lucifer que arriesga todo por la independencia, es más que un cuento religioso, es un poderoso mito en el cual, como en cifra, veo la eterna lucha entre la opresión y la libertad.


sábado, febrero 17, 2007

La búsqueda de Cuba

Dicen los rabinos, y confirman los musulmanes, que aquel que pronuncia una buena palabra es como si salvase todo un mundo...
Siempre creí firmemente en ello; por eso no escribo hoy en este blog, sino que tomo un texto de Osvaldo Bayer en el Página de este sábado para compartir con ustedes. Y, puedo asegurar, que comparto todas y cada una de las palabras de este compatiota del cual me siento orgulloso...

Por Osvaldo Bayer
Desde La Habana

Feria del Libro. La buena palabra, la generosa. Esta vez me tocó verla en La Habana. Nunca vi una cosa así. Miles y miles, la mitad niños. Niños y libros. Algo hay. Todos los niños con un libro o varios o muchos bajo el brazo. Increíble. Libros gratis o también en venta. Pero por monedas. Todas las aventuras del mundo. Los corsarios, los libertadores, los animales de la selva, los magos y las hadas.

Voy con una colega que ve a un niño de nueve años con un libro grande: Cien horas con Fidel, de Ignacio Ramonet. Mi colega le pregunta al niño: “¿Así que te interesa Fidel?”. Y el niño, con toda seriedad, le responde: “No, a mí lo que me interesa es la política”, y se aleja con paso seguro.

Cuatro conferencias por hora, en diversas salas, todas con nombres de poetas y pensadores. En la sala Guillén se trata el tema “Rodolfo Walsh en Cuba”. Hablan Lilia Ferreyra, su compañera; Miguel Bonasso y Jorge Timossi. Me acuerdo de aquel 1960 cuando visité a Rodolfo en su departamento de La Habana y conversamos de todo, porque a él le interesaba saber de todo, hasta el descifrar claves. Y yo le llevé los telegramas del Ministerio del Interior de Yrigoyen, de 1921, en el que se dan instrucciones al gobernador de Santa Cruz durante las huelgas patagónicas. El descifró todo de corrido. Un experto, Rodolfo.

Salgo de la sala Guillén con la cabeza llena de figuras y recuerdos. Encuentro poetas y ensayistas de toda América latina. Algunos viejos como yo, y entonces hay largo para conversar. Mientras tanto vamos por los jardines, todo verde, como toda Cuba. Ya es mediodía y las familias con niños por todos lados se sientan en el verde y sacan los paquetes para comer al mediodía, como los picnics que se hacían en la Buenos Aires de los años ’30. Vengo de Alemania, donde no hay niños; y menos en Italia y en España. No hay más niños, señores y señoras. Vengo de Buenos Aires, donde los niños están ante pantallas con los ojos fijos. Aquí, en La Habana, corretean y juegan como cuando yo era chico. ¿Viven retrasados? A veces el retraso es más que beneficioso. Aquí está todo: Salgari, Dumas, Julio Verne. Hay chicos tirados en el pasto leyendo. Se han comprado toda la colección por dos pesos.

A la noche, en la plaza Antiimperialista está el rock revolucionario. Con argentinos: los Vitale, el Palo, Horacio Fontova, Lizarazu, Juan Carlos Baglietto, Daniel Lebon, Fandermole, Abonizio y podría seguir con esos nombres que dicen tanto a la juventud. Miles los aplauden, al aire libre, en la isla. Y bajo la lluvia. La alegría, los sonidos. La música.

Quiero recorrer el prado de la feria para poder recapacitar. Esa pequeña isla, desde hace 48 años. Con el monstruo del Norte que la acorrala y le cierra los caminos. ¿Cómo ha hecho para resistir? Algo hay adentro. Un pueblo del Caribe al que le gusta bailar y moverse, hace 48 años que resiste al máximo poder que tira bombas cuando algo no le gusta. Y están allí, surgidos de un grupo de muchachos barbudos que llegaron en una lancha para bajar luego de las sierras. Hay algo. Claro, fácil es criticar. Falta esto, aquello. Carencias, limitaciones. Pero aguantan. Sin el Ford Sierra ni el Peugeot langostino.

En ómnibus y camiones, todos apretujados. Del prostíbulo de América a esto: el país con la Feria del Libro más grande del mundo. Y con niños. Lo repito porque me subyugan los niños, y aquí hay más del color del bronce que blanquitos. Ojos grandes, piernas ligeras.

¿Cómo han hecho? Una isla sin industrias y sin riquezas naturales. La palmera y el laurel con sus infinitas ramas-raíces. ¿Cómo han hecho? Claro, es fácil criticar si queremos criticar. Pero, vuelvo a repetir, ¿se puede criticar a un pueblo que tiene a pocos kilómetros de sus costas al poder amenazante más grande de la Tierra, que trata de ahogarlo por todos los medios? Jamás he criticado a la Revolución Cubana y sólo iré a escribir la palabra Libertad con mayúscula a ese socialismo cuando los dueños del mundo comprendan que la única actitud que se debe tener con los pueblos es la paz, la comprensión de su diversidad y, cuando se es poderoso, ayudar, ayudar, y no atacar o limitar.

Pienso que si todos los pueblos del mundo hubieran ayudado a ese experimento cubano hoy tendríamos un ejemplo a seguir. Conseguir la paz, terminar con el poder, repartir para ver rostros con alegría y con ganas de la palabra solidaridad. Solidaridad por todo lo que el ser humano debe padecer cuando llega al mundo: enfermedades, la muerte en accidentes, la incomprensión dentro mismo de las relaciones familiares. Eso es lo que hay que estudiar, dedicarse a ello y no a la agresión por el poder sobre la tierra.

Vi otro ejemplo en Cuba: la medicina. Lo que se llama la prevención médica que se les dedica a los niños. Allí está la raíz de la salud para el futuro. El secreto del éxito de la medicina cubana es la prevención. No actuar recién ante la enfermedad, sino seguir al ser humano en plazos determinados para observarlo a través del tiempo. Principalmente al futuro, los niños. ¿Qué podemos criticar nosotros los argentinos de Cuba? Si hasta con nuestros hospitales se hacen negociados.

Y otra es la escuela. Cero de ignorancia. Comparado con las demás islas del Caribe y con los países de Sudamérica, Cuba da el ejemplo: todos saben leer y escribir. Y es un valor indiscutible para formar la personalidad. La ignorancia es el camino a la explotación del ser humano. También aquí los argentinos tendríamos que callarnos la boca ante este país. Después de que en Salta el gobernador Romero hizo correr a palazos, gomazos y balazos de goma a nuestros queridos docentes norteños.

Pero volvamos a la Feria del Libro de La Habana. Me gustó la forma en que mi país contribuyó al enriquecimiento del valor de esta feria. Fueron repartidas decenas de publicaciones con cuentos, poesías y ensayos de autores de mi país. Esa es la mejor manera de hacer conocer nuestra literatura y nuestra ensayística. Pero tal vez lo que más me agradó fue un catálogo realizado por la Secretaría de Cultura de Buenos Aires sobre las editoriales pequeñas argentinas. Interesante saber la obra de esas editoriales que inician a los escritores jóvenes o difíciles sin cobrarles la edición.

También se repartieron en La Habana, en edición de la Biblioteca Nacional argentina, cuadernos de antología de la narrativa, poesía, cuentos, poemas, y letras de canciones, tango, folklore y rock. Se daban gratuitamente a los visitantes cubanos. La mejor manera de conocernos mutuamente. O, por ejemplo, se repartió una hermosa tarjeta con el retrato de nuestro querido y genial Roberto Arlt y su biografía, también llevada a cabo por nuestra Biblioteca Nacional.

Cuba es una isla en todo. También en su crecimiento y en su búsqueda. Hay que ayudarla a que realice sus proyectos y sus sueños. Por lo menos, dejándola que los desarrolle. Hasta que logre sus fines de felicidad caribeña, con sus sones, sus movimientos, tal cual los describe su literatura o su poesía. Hoy, más que nunca, América latina tiene que volver a leer a José Martí, el demócrata por excelencia.

Cuba, un país con búsqueda, dejémosla y apoyémosla para que encuentre la paz eterna en ese verde eterno.